Cómo las elecciones francesas podrían romper –o rehacer– la UE

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Regis Duvignau/Reuters

La victoria de ‘Emmanuel Macron’ en las elecciones francesas animaría a la UE, pero tiene muchas razones para temer una victoria de Le Pen o Mélenchón

PARIS, Francia.- Con dos euroescépticos convencidos y un pro-europeo igualmente ferviente entre los cuatro contendientes con posibilidades de llegar a la segunda vuelta, las apretadas elecciones francesas podrían, concebiblemente, romper o rehacer la UE.

Los funcionarios y diplomáticos europeos no parecen estar convencidos de que Francia, un miembro clave del bloque, se vaya a ir; una idea promovida, no siempre con fuerza, por el candidato de izquierdas, Jean-Luc Mélenchon, y su rival de extrema derecha, Marine Le Pen.

Más preocupante, y tal vez más probable, es la perspectiva de París volviéndole la espalda. La UE no sobreviviría a un Frexit, aunque “eso parece bastante remoto”, dijo un alto diplomático. “Pero que se convirtiese en la oposición sería casi peor.”

Maltratada por el Brexit y frente a una serie de otros problemas, como una crisis migratoria sin resolver, un crecimiento económico lento y un embrague de capitales cada vez más rebeldes, a la UE no le harían mal algunas buenas noticias.

La esperanza de Macron para Europa

Una victoria para Emmanuel Macron, el liberal, abiertamente pro-UE centrista que, según las encuestas, ganará si es uno de los dos finalistas de segunda ronda, ofrecería a Francia una oportunidad de reforma, y a ​​Europa una oportunidad de rebote.

“Mostraría que los centristas liberales y pro-UE pueden tener un futuro en la política europea”, dice Charles Grant del Centro para la Reforma Europea. “Macron quiere reformas para estimular la economía de Francia y fortalecer su posición en Europa”.

Una victoria de Macron también podría sugerir que, después de la decisión de Gran Bretaña de marcharse y la elección sorpresa de Donald Trump en Estados Unidos, “la desaparición del liberalismo, el internacionalismo y la UE … puede no ser inevitable”, agregó Grant.

También podría –si Macron puede implementar su plan de trabajo y otras reformas estructurales– revivir el motor franco-alemán que tradicionalmente ha impulsado la UE, pero ha ido cojenado en los últimos años por la economía en dificultades de Francia.

Un presidente Macron, sin duda, haría las negociaciones del Reino Unido por el Brexit más difíciles. Ya ha advertido que no puede haber “advertencia o renuncia” a la posición “inquebrantable” del bloque de que su primera prioridad debe ser defender sus propios intereses.

Con la economía de la eurozona comenzando a recuperarse y después de la derrota de Geert Wilders, de la Unión Europea, en Holanda, Macron -llamado “el novio de Bruselas” por sus oponentes- sería “un enorme impulso”, dijo un miembro de la Comisión Europea.

Unas elecciones francesas muy difíciles de predecir

Por desgracia para la UE, sin embargo, el ex banquero y ministro de economía socialista, que nunca ha ocupado cargos electivos, puede ser el favorito para ganar la segunda ronda, pero no está seguro de superar el primero.

Los cuatro candidatos, incluido el candidato de derecha, el escandaloso François Fillon, que no le gusta el federalismo y quiere una UE más intergubernamental, pero que no tiene planes de cambiar la relación de Francia con el bloque, están tan cerca que es imposible decir cuáles dos llegarán a la cima.

La perspectiva de Le Pen, líder de la extrema derecha, líder nacional del Frente de la UE, o de la izquierda radical Mélenchón, ha hecho sonar las campanas de alarma en Bruselas. Mientras que sus opiniones sobre la inmigración son diametralmente opuestas (Le Pen quiere sacar a Francia de la zona libre de fronteras de Schengen), hay poco entre las posiciones de los dos candidatos sobre el euro y la adhesión a la UE.

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