La Brownie Girl

Imagen proporcionada por la autora

Como egresada de la Lázaro Cárdenas conozco muy bien el ingenio  que nace de algunos alumnos para generar dinero extra. En una escuela que alberga más de 4 mil estudiantes, y donde la cafetería deja mucho que desear, generación tras generación se ha encontrado en la necesidad de recurrir a los estudiantes/vendedores ambulantes para poder saciar aquellos antojos que surgen entre clases. La Brownie Girl surge así.  Una chica que en su gusto por la cocina y sus ganas de conocer el mundo decide emprender un pequeño negocio de manera incógnita, “Los brownies eran lo que más fácil se podía esconder en la mochila” nos comparte la sonriente Marifer.  De aula en aula, de preparatoria a Universidad, la chica de los brownies se empezó a hacer fama, sus deliciosos pastelitos no sólo la ayudaban a divertirse, sino también a pagar su carrera de odontología. De cuarenta a ochenta y de ochenta a ciento sesenta y así más y más; con un precio de tan sólo 5 pesos inició la brownie manía, la cual la llevaría a dejar de prestar atención a sus estudios para enfocarse en su verdadera pasión: alimentar a los estudiantes con sus dulces bocadillos. “El dejar la carrera fue como si hubiera salido del closet”, manifiesta la Brownie Girl, “sentía una presión inclusive propia, pues tus padres  y la sociedad te enseñan que necesitas un titulo sobre el cual caer en caso de que plan A no funcione”.

La brownie girl abrió un café al dejar la universidad,  que a pesar de no seguir en pie fue una muy buena experiencia, la cual le ha abierto muchas puertas: presentación en eventos, servicios de banquetes, video blogs, etcétera. El camino del brownie sigue viento en popa, los videos de cocina, el nuevo spot que va a proveer de pastelillos y amor a sus clientes, entre muchos otros proyectos que se encuentra preparando.

Como dato curioso el día internacional del Brownie es el mismo día que cumple años Marifer.

“Esto es lo que me llena, lo que me hace feliz” comenta la chica rubia de cabello rizado. Su intención es seguir por el camino del brownie. Es increíble como un pequeño juego pudo convertirse en un negocio. Su parte favorita: el poder decir “me dedico a vender brownies”.

“Lo más importante es creértelo y transmitirlo, me case a mi proyecto y estoy muy feliz de hacerlo” -Marifer.

Tal vez la vida sea un poco más cansada para una entrepeneur, pero lo vale por todas las recompensas. La gente compra su estilo, su buena vibra, su sonrisa, y todo esto se esconde en cada mordida de sus deliciosos brownies. Prueba sus brownies y conoce más de Marifer a través de Instagram y Facebook: La Brownie Girl.

Comenta la noticia

Arriba