La danza de los millones

Detrás de los incrementos a los combustibles que detonaron una gran inconformidad desde que entró en vigor ahora en 2017, hay un manejo sumamente irresponsable del presupuesto federal que se refleja en esta y otras medidas de un gobierno corrupto sino también inepto pues sus presupuestos son ficticios y ajenos a la realidad.

En la cuarta justificación al gasolinazo de enero, el presidente dijo lo siguiente:

“La gallina de los huevos de oro se nos fue secando se nos fue acabando, y de ahí financiábamos muchas cosas, y cuando el precio del petróleo estaba alto el gobierno tenía excedentes, se nos acabó”.

En su lapsus, el presidente quiere hacer parecer que el grueso de los mexicanos nos beneficiábamos con una gasolina barata que pagaba programas sociales, salud, seguridad y educación financiados a partir del petróleo, cuando en realidad fue la clase política la única que se vio beneficiada con lujos y dispendios que rayan en lo ofensivo.

Y lo peor aún está por venir pues de acuerdo al propio secretario de Gobernación Miguel Angel Osorio Chong y a fuentes financieras, aún habrá más gasolinazos en febrero, por lo que no es de dudarse que veamos nuevas movilizaciones ciudadanas.

El desaseado manejo del erario es tal que tan solo en el 2015, la administración de Enrique Peña Nieto se sobregiró con 222 mil 570 millones de pesos al gastar más de 4 billones 900 mil millones en vez de los casi 4 billones 700 mil millones presupuestados por la Cámara de Diputados.

Esto no es nuevo, pues entre 2000 y 2015 el gasto excedente de los gobiernos federales suma 3.37 billones de pesos, lo que refleja que en este sobregiro tanto del PRI como del PAN se han servido con la cuchara grande.

El presidente se ha empeñado en poner a México en la prensa internacional, pero para mal. Una investigación del Huffington Post, reveló que el gobierno de Enrique Peña Nieto retiró en secreto 240 mil 518 millones de pesos del patrimonio nacional invertido en Pemex y en la CFE, situación que contribuyó a descapitalizar a las dos empresas productivas del Estado. En dólares un poco más de 12 mil.

Billones y miles de millones de pesos mal gastados, son cifras que marean a un pueblo que solo ve pasar presupuestos de ficción que oscurecen el verdadero destino del dinero: los bolsillos de estos gobernantes.

La cuenta pública de la federación presenta hoyos negros tan grandes como los del universo, donde rubros como “gastos generales”, “otros” fideicomisos que a nadie reportan quienes son sus beneficiarios, suman 76 mil millones de pesos, casi la tercera parte de los 200 mil millones que el presidente Peña quiere recuperar con los gasolinazos.

Tan solo Javier Duarte a quien el propio Peña Nieto encomiaba como ejemplo de las nuevas generaciones priistas tiene 10 averiguaciones abiertas por el desvío de 13 mil millones de pesos; la contraloría de Sonora detectó desvíos por 30 mil millones de pesos durante la administración de Guillermo Padrés, y si sumamos otros casos similares, seguramente sacaremos una docena de ex gobernadores y ex funcionarios que han saqueado a nuestro país.

Nada más para darnos cuenta que tenemos un gobierno ficticio, al que le preocupa más su imagen que el desarrollo de los mexicanos, observemos que la partida destinada a comunicación social en 2015 se presupuestó en 2 mil millones de pesos pero además se disparó a 7 mil millones, tres veces más de lo asignado.

Solo en un país gobernador por ineptos o corruptos, un presupuesto de casi 5 billones de pesos es insuficiente para lograr el desarrollo, el bienestar, la salud, la educación y la seguridad de los ciudadanos.

En su toma de protesta, Peña Nieto juró solemnemente desempeñar leal y patrióticamente el cargo conferido, y que de no hacerlo que la Nación se lo demandara. Ahora señor Peña Nieto, la Nación le demanda que se vaya ¿Cumplirá su palabra?

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