Little Haití, atrapados entre Trump y aguas negras

Atrapados entre la política migratoria  de Donald Trump que los condena a la deportación a su país, el rechazo de algunos tijuanenses a las facilidades que se les dan para contar con una vivienda,  y un asentamiento ubicado en un cañón peligroso, los haitianos que decidieron quedarse en Tijuana vieron cómo a sus casas de madera a medio construir se les colocaron sellos que advierten que habitan en una zona de riesgo.

El pastor Gustavo Banda pide a las autoridades apoyo para no cancelar la Pequeña Haití y así lo resume en su perfil de facebook: Hermanos en Cristo les pedimos de sus oraciones para que esta obra no se detenga.

Más aún, advierte que ha recibido amenazas por apoyar a los extranjeros cuando que en Tijuana, según le dicen, hay otras personas con mayores necesidades, tanto  de refugio como de alimento.

Banda Aceves precisa que vía telefónica ha recibido mensajes racistas por apoyar a esta comunidad extranjeras, de personas que ofenden e insultan a su familia.

De acuerdo al ministro religioso, han surgido voces que reclaman que los apoyos brindados a los extranjeros, sean también otorgados a los connacionales, e indica que tanto los apoyos en material como el terreno donde se busca construir la nueva comunidad haitiana, han salido de su bolsa, su sueldo y de las donaciones que la denominación religiosa que encabeza ha efectuado.

Por su parte el presidente municipal Juan Manue Gastélum Buenrostro consideró que hay “presuntos apoyadores quienes se están aprovechando de los haitianos, y dicen actuar en buena onda”.

Indicó que “lo que pasa es que la gente dice ‘no, yo soy muy bueno y ya, les voy a ayudar’, pero ahí les van a generar un perjuicio y daño muy grave, al rato les crece la corriente, no les puedes llevar los servicios y se va a crear un problema de insalubridad, que es un problema serio”

Y es que desde el pasado miércoles, elementos de la Dirección Municipal de Protección Civil sellaron con etiquetas amarillas las casas de madera que se construyen en un terreno donado por la iglesia Embajadores de Jesús ubicada en el Cañón del Alacrán y que colinda con un arroyo de aguas negras que durante la temporada de lluvias se convierte en un cruce peligroso.

Por ahora buscan solución con las autoridades municipales. De hecho este sábado se canceló un recorrido que el presidente municipal de Tijuana Juan Manuel Gastélum Buenrostro realizaría en el punto donde se construyen las primeras 25 casas.

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