El pacto para acabar una guerra de cinco décadas en Colombia

Bogotá, Colombia | AFP – El acuerdo de paz en Colombia, que este domingo es puesto a consideración de la ciudadanía en un plebiscito, busca superar 52 años de conflicto armado con la guerrilla FARC.

El pacto de 297 páginas firmado el pasado lunes con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) se negoció desde 2012 en La Habana y consta de seis puntos:

– Fin del conflicto –

Tras el alto al fuego bilateral y definitivo en vigor desde el 29 de agosto, las FARC deben comenzar a agrupar a los 5.765 combatientes armados que declararon tener en 27 sitios acordados para la dejación de armas y la reincorporación a la vida civil. El proceso será supervisado por Naciones Unidas y se realizará en 180 días a partir del 26 de septiembre, día de la firma.

– Justicia para las víctimas-

Reparar a las víctimas del conflicto, que ha dejado 260.000 muertos, 45.000 desaparecidos y 6,9 millones de desplazados, es el objetivo del sistema de justicia negociado, que juzgará en tribunales especiales los crímenes cometidos por todos los actores del conflicto -guerrillas, paramilitares, agentes estatales-, tanto uniformados como civiles. Una ley de amnistía fue pactada para los rebeldes acusados de delitos políticos, como rebelión, pero no cobijará a los responsables de masacres, torturas y violaciones. Quienes confiesen crímenes atroces ante un tribunal especial podrán evitar la cárcel y recibir penas alternativas. Si no lo hacen, y son declarados culpables, serán condenados de ocho a 20 años de prisión.

– Solución al narcotráfico-

Las FARC aceptaron en mayo de 2014 poner fin a la producción de drogas ilícitas en territorio bajo su control y desvincularse del negocio del narcotráfico. Se acordó un plan de sustitución de cultivos ilícitos en zonas de influencia guerrillera, donde el gobierno se comprometió a brindar alternativas de sustento a los campesinos que acepten el reemplazo. Las autoridades de Colombia, el mayor productor mundial de cocaína, seguirán combatiendo al narcotráfico, que desde la década de 1980 ha sido combustible para el conflicto armado.

– Participación en política –

Con el acuerdo, las FARC se convierten en un movimiento político legal y el gobierno se compromete a garantizar su seguridad para evitar que sus militantes sean asesinados, como ocurrió a manos de paramilitares y fuerzas estatales en los años 1980 y 1990, luego de un fallido proceso de paz. Además, a las FARC se les asignarán 10 escaños en el Congreso de 268 miembros por dos periodos legislativos consecutivos, cada uno de cuatro años, si no logran los votos suficientes.

– Desarrollo agrario –

Las partes firmaron en mayo de 2013 un acuerdo en el que el gobierno se compromete a otorgar más acceso a tierras, créditos y dotar de servicios básicos a los territorios rurales asolados por la conflagración interna. La repartición de tierras y una reforma agraria son reclamos históricos de las FARC, nacidas en 1964 de una sublevación campesina.

– Refrendación –

Para hacerse efectivo el acuerdo deberá ser refrendado en el plebiscito de este domingo. Se considerará aprobado si se registran al menos 4,4 millones de votos por el “Sí” y que esa opción no sea superada por el “No”. Si es avalado por la ciudadanía, el Congreso deberá aprobar la legislación necesaria para implementar los acuerdos. Si es rechazado, lo negociado no podrá ser ejecutado.

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