ESPAÑA.- El Real Madrid ha salido victorioso en su visita al Coliseum, donde obtuvo un resultado cómodo al vencer al Getafe 2-0 y siguir como líder en solitario.
Se subió a hombros de Joselu, el delantero centro que hace que el equipo funcione como un reloj, con esa referencia que orienta el juego y libera al resto. Hizo dos tantos, uno en cada tiempo, y cedió el tercero a Vinicius, que no tuvo el día en el remate, recordando viejos tiempos. De estar fino, la goleada habría sido inevitable.
El Getafe apenas tuvo más opciones que las que brindó Greenwood, con un remate al palo que pudo suponer el empate.
El sufrimiento blanco vino por De Burgos, con un arbitraje pésimo. Incluido uno de los penaltis más claros del año que o bien no vio o bien decidió, con mal criterio, castigar a Brahim por no tirarse.
Con información de agencias