
El colmilludo diputado y ex alcalde Jorge Ramos se apropió del tema y habló hasta de fincar responsabilidades y de daños al erario.
De poco valdría presumir excelencia académica si a nuestro paso por las instituciones de educación superior arrastramos un rezago en varias materias. Simple y sencillamente no hay lugar para recibir honores summa cum laude si a lo largo del trayecto hicimos trampa, copiamos, nos fuimos a extraordinarios o adeudamos materias.
Es el caso de la ex alcaldesa Montserrat Caballero, quien durante el último año de su gobierno, para ser más exactos el 10 de enero de este 2024, presumió haber saldado la deuda del Ayuntamiento de Tijuana, y para cacaraquear el huevo hubo que pagar mucho dinero, salido de las partidas presupuestales de la Dirección de Comunicación Social.
Al pago de los 2 mil 290 millones de pesos, tema del cual el actual alcalde Ismael Burgueño no se ha referido a fondo tras haber tomado las riendas del gobierno de la ciudad, le ha seguido el rechazo de la cuenta pública de la administración de Caballero Ramírez correspondiente al 2022 por parte del Congreso del Estado.
Son más de 70 las irregularidades encontradas por la Comisión de Fiscalización del Gasto Público, y aunque esta es presidida por la legisladora Alejandra Ang, el colmilludo diputado y ex alcalde Jorge Ramos se apropió del tema y habló hasta de fincar responsabilidades y de daños al erario que deben ser del conocimiento de la Fiscalía General de Justicia del estado.
En pocas palabras, es la hora de la revancha contra Monse.
Menos de un año bastó entonces para pasar de los honores summa cum laude al banquillo de los acusados, y aunque nadie niegue el trasfondo político del caso, si las cuentas no cuadran de nada servirá presumir haber pagado una deuda si en el trayecto quedaron saldos pendientes, y eso que falta aún la revisión de las cuentas correspondientes a los ejercicios del 2023 y del 2024.
Por cierto que el ex director de Comunicación Social, Miguel Angel Torres Ponce, estratega de la difusión del tema de la deuda a nivel nacional, quedó a deber a algunos proveedores de servicios publicitarios como es el caso de una mujer a la que adeudó 300 mil pesos, lo que le acarreó serios problemas económicos