
Luego de evadir contacto con sus clientes, Mogollón amenazó a Pedro Zúñiga advirtiéndole que contaba con el poder suficiente para apropiarse legalmente de todas las propiedades del gremio de taxistas amarillos
Hoy que el nombre y la investidura de Fidel Mogollón, diputado de Morena, andan por los suelos con el caso de violencia familiar que protagonizó el 12 de octubre, cobra particular relevancia una denuncia por fraude que pesa sobre él.
La denuncia interpuesta por el secretario general de los taxistas amarillos, Pedro Zúñiga, Jesús Armando López Reyes y Antonio Gutiérrez Castillo, tiene el Número Único de Caso (NUC) es el 0204-2022-07707 y que no ha avanzado en la Fiscalía General de Justicia, pese a que la parte demandante ha comprobado los pagos en efectivo y en dación de bienes, para que Mogollón llevara a cabo diversas actuaciones.
Pero al paso del tiempo, los hoy afectados se dieron cuenta que Mogollón no solo no presentó las correspondientes promociones sino que les presentó documentos falsos o alterados con los cuales les mostraba hacerles ver que sus casos avanzaban.
Se trata de los representantes del Gremio de Choferes Mexicanos de Tijuana mejor conocido como taxistas amarillos, y quienes temían ser el blanco de órdenes de aprehensión en 2018, por lo que para este caso y otros como el posible despojo de algunas propiedades, contrataron los servicios de Danny Fidel Mogollón Pérez y asociados.
Primero desembolsaron 6 mil dólares para que Mogollón interpusiera amparos que frenaran las órdenes de aprehensión, y después le pagaron distintas cantidades como 201 mil dólares, 26 mil dólares, 14 mil dólares, 120 mil pesos 44 mil dólares y 12 mil dólares, todo en efectivo.
Asimismo como dación en pago le fueron entregados una casa móvil con valor de 12 mil dólares, un camión de carga con valor de 30 mil dólares, dos jet sky con valor de 7 mil dólares y muebles para casa habitación con valor de 50 mil dólares, lo que totaliza 422 mil dólares.
Luego de evadir contacto con sus clientes, quienes comenzaron a buscarlo preocupados porque los casos no avanzaban salvo excepciones, Mogollón amenazó a Pedro Zúñiga advirtiéndole que contaba con el poder suficiente para apropiarse legalmente de todas las propiedades del gremio de taxistas amarillos, y que llegado el caso podría aliarse con facciones contrarias a las de sus malogrados clientes a efectos de despojarlos y de retirarles todo tipo de representación y presencia en la zona de operación en las inmediaciones de la garita de San Ysidro.
En fin, otro caso que debiera sumarse a las acusaciones de violencia familiar por las cuales Mogollón Pérez pidió licencia como diputado.
Como vemos ya son muchas las irregularidades y bajezas de un individuo que transgredió en varias ocasiones la ley y hasta la decencia, amparado en la bandera de Morena, y que hoy es rechazado hasta por sus propios compañeros de bancada quienes no deben permanecer indiferentes a sus tropelías.