
Pareciera que el 20 de enero es una fecha que para millones de indocumentados representa un disparo de arranque para las deportaciones
El gobierno de California ha anunciado que destinará recursos de los impuestos recabados a fin de representar e incluso costear la defensa de personas en riesgo de deportación una vez que Donald Trump asuma la presidencia de Estados Unidos.
Pareciera que el 20 de enero es una fecha que para millones de indocumentados representa un disparo de arranque para las deportaciones.
Sin embargo, el panorama -que no resulta nada alentador para quienes ingresaron ilegalmente a territorio estadounidense-, tampoco se traduce en una expulsión masiva de un día para otro.
Hablamos de millones de indocumentados distribuidos a lo largo de la unión americana, aunque concentrados en estados clave como California, Texas, Florida, New York, New Jersey e Illinois, y en este último estado el gobernador J.B. Pritzker ha declarado que “si vienen por mi gente, tendrán que pasar por mi”.
Pese a que han transcurrido casi 90 años desde que comenzaron a operar los campos de concentración en 1933, y que la tecnología ha avanzado considerablemente, a Hitler le llevó más de una década exterminar a 6 millones de judíos, polacos, soviéticos, romaníes, gitanos, enfermos mentales, homosexuales y todo aquel que no encajara en el modelo ario que enarboló la Alemania nazi.
Así que por masivas que quieran ser las deportaciones de Trump, deberán enfrentar primero el reto de la detección y la ubicación de aquellos indocumentados que ingresaron ilegalmente a Estados Unidos, y aunque la vía sea fast track, algunas expulsiones podrían tardar años en llevarse a cabo, y eso si no se topan con recursos legales y defensas como las que California e Illinois están dispuestos a interponer.
Aunque Tom Homan, próximo zar de la frontera, advierte que entre estos indocumentados que han ingresado a Estados Unidos desde sus fronteras, también hay peligrosos terroristas, lo cual indica que a la par de las deportaciones masivas cuya zona cero será Chicago, también debe haber extracciones quirúrgicas a fin de detectar posibles amenazas a la seguridad de la unión americana.