
Clientes y comensales de la Plaza Paseo Chapultepec se tiraron al piso y no faltaron las versiones que aseguraron que hubo muertos y heridos
Una balacera en la plaza comercial Chapultepec ubicada en pleno corazón de Tijuana. Una camioneta abandonada con restos humanos y una narcomanta dirigida contra el subdelegado de la Fiscalía General de la República en esta frontera.
Dos hechos aislados, uno de los cuales fue producto de una discusión entre pareja, sin embargo, el mero hecho de que ambos tengan por escenario una plaza comercial, pone a los ciudadanos a temblar.
Porque partimos del hecho de que además de nuestras casas -y no en todos los casos-, las escuelas a las que asisten nuestros hijos -y lamentablemente tampoco en todos los casos-, los espacios donde deberíamos sentirnos seguros son los comercios ubicados en plazas donde cuentan con guardias, cámaras de vigilancia, control sobre los vehículos que ingresan y cuyas placas ya quedan registradas en los boletos de ingreso.
Un hecho fortuito, una discusión entre pareja registrada en el condominio Centura de la avenida Sonora, derivada de la cual una mujer identificada como Judys Lady detonó una pistola tras rociar con gas pimienta a su novio, por alguna razón que solo ambos conocen, provocó pánico entre los asistentes a restaurantes y comercios de la conocida como “Recta de la Chapultepec”.
Sobra decir que clientes y comensales se tiraron al piso y también sobra decir que no faltaron las versiones que aseguraron que hubo muertos y heridos, las cuales fueron desmentidos por las corporaciones y paramédicos que acudieron al lugar.
Apenas unas horas antes, el hallazgo de restos humanos y una narcomanta dirigida contra el subdelegado de la Fiscalía General de la República, Sergio Castañeda Santochena, ubicó los reflectores en Plaza Río, aunque dicho centro comercial solo fuera el escenario de una macabra puesta en escena.
El mensaje advertía al funcionario que dejara de proteger a los miembros del cartel Sinaloa y era atribuido al Cartel Jalisco Nueva Generación (CNJG), cuyos cabecillas cuestionan la imparcialidad del mando de la fiscalía.
Tampoco olvidemos que hace cosa de tres años, en el estacionamiento de la Plaza Conquistador, donde hace tiempo operó el hotel del mismo nombre, fueron localizados los cadáveres de personas que al parecer estuvieron ligados a la Fiscalía General de la República, al grado en que el delegado Victorino Porcayo se apersonó en el lugar.
Fue el 19 de diciembre del 2022 cuando en el interior de una camioneta tipo Van fueron descubiertos los cadáveres de cinco hombres y una mujer, abandonados por un sujeto que desde temprana hora levantó la pluma o cadena del citado centro comercial para dejar la unidad en el área correspondiente a una farmacia.
Al pasar de las horas, el vehículo llamó la atención de los empleados los cuales alcanzaron a apreciar los cuerpos amontonados al interior, por lo que dieron aviso a las autoridades.
Como este, otros hechos macabros han tenido lugar en los centros comerciales, desde balaceras hasta el abandono de cadáveres, y no se diga el robo de vehículos sobre todo en los supermercados de la cadena Aurrerá, muchos de los cuales están ubicados en la periferia de la ciudad.
Si algo ahuyenta clientela y turismo, son este tipo de hechos.