KERRVILLE, Texas.- Las devastadoras inundaciones en el estado de Texas han cobrado al menos 119 vidas, mientras más de 150 personas siguen desaparecidas, principalmente en el condado de Kerr, epicentro del desastre natural.
Campamentos arrasados y familias en luto
Según el sheriff Larry Leitha, 95 de las víctimas mortales se registraron en esa localidad. Entre ellas se encuentran 27 menores y monitores del campamento cristiano para niñas Camp Mystic, ubicado a orillas del río Guadalupe. Las lluvias torrenciales, que cayeron la madrugada del viernes, provocaron una crecida de ocho metros en apenas 45 minutos, sorprendiendo a cientos de residentes mientras dormían.
Javier Torres, un joven de 24 años, busca entre el lodo en Hunt a su abuela, tras haber encontrado ya los cuerpos de su abuelo y dos niños.
Operativos de búsqueda y reacción federal
Helicópteros, drones y binomios caninos participan en las labores de búsqueda bajo condiciones extremadamente complicadas. Hasta el momento, se han logrado rescatar a 850 personas. Sin embargo, desde el viernes no se han producido nuevos rescates.
El presidente Donald Trump confirmó que visitará Texas este viernes junto a la primera dama, Melania Trump. “La respuesta fue increíble”, declaró al defender el despliegue federal.
Cambio climático agrava los extremos
Meteorólogos advirtieron que el cambio climático ha intensificado la frecuencia e impacto de este tipo de fenómenos. “Es una zona donde la sequía y las lluvias extremas se alternan con más fuerza”, afirmó el especialista Shel Winkley.
En paralelo, el estado de Nuevo México también reportó tres muertes tras la crecida del río Ruidoso, lo que subraya el carácter regional del desastre.