
No puede taparse el pozo aunque el niño no se haya ahogado
Luego de 5 días de cautiverio, la familia Pelcastre logró escapar de lo que se tipifica como una privación ilegal de la libertad.
Los cuatro miembros de esta familia habían sido retenidos en una propiedad en la que los delincuentes que los privaron de la libertad guardaban objetos robados.
De acuerdo a una hija de la familia que ya vivía aparte tras haber contraído matrimonio, su padre trabajaba cuidando un estacionamiento de camiones de carga de los conocidos como yardas, ubicado en Ciudad Industrial.
Se trata de Christian, Dulce María, Christian Daniel y Leonardo Tadeo Pelcastre Magallanes. El padre vivía con su esposa e hijos en ese terreno a fin de cuidar las 24 horas dicho espacio, el cual fue allanado por delincuentes que se robaron vehículos y otro tipo de equipo, el cual fue localizado en el poblado Ojo de Agua, situado a varios kilómetros de distancia.
En algún momento de su cautiverio, las víctimas retenidas lograron escapar y al momento de ser recibidos en un templo cristiano, aún mostraban huellas de golpes en cara y cuerpo así como surcos de sujeción en las muñecas.
Esta es la información conocida hasta el momento. Ahora bien, que pasos deberá tomar la Fiscalía de Justicia? Por principio la ubicación del predio donde la familia fue retenida durante 5 días, así como el grupo delictivo que opera en ese terreno.
Los miembros de esta agrupación delictiva, porque desde luego que estamos hablando de crimen organizado, ya deben haber huido a riesgo de enfrentar una sentencia de hasta 10 años de prisión, condena que podría agravarse si se toma en cuenta a cada integrantes de la familia, uno de los cuales es menor de edad, lo que conlleva una agravación de la punibilidad de acuerdo al artículo 162 del Código Penal de Baja California.
Por fortuna los miembros de esta familia lograron salvar su vida, pero no puede taparse el pozo aunque el niño no se haya ahogado. Hay un aire de impunidad en nuestra frontera, que permite que toda una familia sea privada de la libertad sin medir las consecuencias.
Hace falta una revisión a fondo de los predios donde haya fundadas sospechas de que son utilizados para delinquir, y que por lo visto sirven como casas de seguridad y hasta de bodegas de drogas, armas o mercancías robadas.
Es urgente que la Fiscalía no le de carpetazo a este delito tan grave, y que en este y en otros casos, este órgano llegue hasta las últimas consecuencias.