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Ernesto Ruffo, ¿con un pie en la cárcel?

Ciudad sin dinero

Para el ex mandatario blanquiazul será muy difícil sacudirse esa carga

Tal como lo adelantábamos en la edición del mes de agosto de la revista Panorama que edita Primer Sistema de Noticias, en su reportaje principal Ahora es Ruffo el que apesta a huachicol, el apellido del primer ex gobernador panista resuena a nivel internacional en una investigación por el contrabando de combustible robado.
Desde que los apellidos Ruffo Appel quedaron ligados al descubrimiento de un cargamento de 15 millones de litros de combustible robado o huachicol fiscal, para el ex mandatario blanquiazul será muy difícil sacudirse esa carga, más ahora que su nombre resonó en medios de comunicación de la capital del país.
Las recientes detenciones en torno al huachicol fiscal han reavivado el fuego sobre el tema ya que la Fiscalía General de la República advierte que la suma de implicados en este delito asciende a más de 200, entre empresarios, militares y agentes aduanales.
Si bien Ruffo se dice al margen de este ilícito, su empresa Ingemar suministraba combustible a Crismon, la compañía comercializadora.

A diferencia de la droga que puede ser consumida por cualquier persona, el combustible robado debe tener compradores muy específicos para poder mover millones de litros, pues de lo contrario es absolutamente imposible obtener las fuertes ganancias que implican 8, 10 o 15 millones de litros de gasolina o diesel robados.
Esta es apenas la hebra de una madeja que podría implicar a otros personajes de la política en Baja California y es cuestión de paciencia para que esta bomba de tiempo estalle y entender sus alcances.