No es casualidad que la temporada decembrina vaya aparejada al aumento en el riesgo de fuegos
Con el mes de diciembre a la vuelta de la esquina, el número de incendios en nuestra ciudad aumenta considerablemente y tan solo la madrugada de este jueves, ocho casas quedaron reducidas a cenizas en la colonia Reforma.
A lo largo de la semana, otros siniestros consumieron casas en colonias como la Libertad, Lomas Taurinas, Las Cumbres y otras.
No es casualidad que la temporada decembrina vaya aparejada al aumento en el riesgo de fuegos, pues la baja en las temperaturas nos lleva a buscar la forma de entrar en calor sin medir consecuencias.
Desde la nula vigilancia a las fuentes de ignición -estufas, anafres, calentadores-, hasta las series navideñas para adornar los árboles, cuya calidad es sumamente deficiente, la constante de los incendios son el resultado de la mezcla de estos elementos y del descuido humano.
Habrá que agregar la pirotecnia en algunos municipios donde está prohibida por cierto, y que pone en riesgo a los habitantes de casas cuyas tejas ya están totalmente resecas por el paso del tiempo.
No hagamos de esta temporada invernal un peligro para los habitantes de una ciudad que, dentro de sus complicaciones, no necesita más problemas de los que ya tiene.
A este escenario se agrega el pronóstico de vientos de Santa Anna para la región, el fenómeno que aviva las llamas en casos de incendios y que tanto dificulta la labor de los bomberos, quienes ya de suyo tienen dificultades para combatir incendios dadas las condiciones de su equipo.