El solo hecho debe llevar a que el gobierno municipal voltee a este, pues la próxima vez el saldo podría ser fatal.
Los fuertes vientos que dejaron a Tijuana y a otras ciudades de Baja California a oscuras esta navidad, también causaron una serie de daños entre los que destacan caída de ramas, postes y letreros.
Este último ejemplo tuvo su caso más notorio en la caída de un poste que soportaba el letrero de una tienda Waldos en el centro comercial del fraccionamiento Soler en Tijuana.
Fue una caída aparatosa que dejó por saldo daños totales en tres vehículos, caso en el que afortunadamente no hubo víctimas que lamentar.
Pero el solo hecho debe llevar a que el gobierno municipal voltee a este accidente -como siempre, actuamos en forma reactiva más no preventiva-, pues la próxima vez el saldo podría ser fatal.
Y es que estos postes deben contar con un permiso expedido tras una revisión, la presentación de una memoria de cálculo y una póliza de seguro que cubra los daños provocados por una caída de la estructura.
Esta vez más de un tijuanense salvó su integridad física, pero volvemos a las preguntas que parecieran no tener respuesta en el mundo real, pese a que en papel haya documentos en blanco y negro que garantizan la integridad del dispositivo, en este caso un poste de apenas un metro de radio con muchos más metros de altura, sin “maceta” o soporte de concreto que contenga la estructura y evite o al menos aminore su caída.
Toca a las dependencias correspondientes peinar la ciudad a fin de revisar postes, estructuras similares y hasta espectaculares en riesgo de caída, pues apenas inicia la temporada de lluvias, de fuertes vientos y de otros meteoros que ahora sí, podrían causar una tragedia y nadie puede decirse sorprendido.