MILANO, Italia.- Regina Martínez, se convirtió en la primera mujer mexicana en competir en el exigente esquí 10K en unos Juegos Olímpicos de Invierno.
La esquiadora mexicana terminó el recorrido de 10 kilómetros en un tiempo de 34:05.4. La marca permitió colocarse en el lugar 104 de la prueba, pero su hazaña va mucho más allá de los resultados.
Regina conquistó las montañas italianas y el puro hecho de haber llegado hasta allá supone un triunfo.
Regina Martínez, quien hace apenas poco más de un año se inició en el deporte con casi 28 años, cuando apenas conoció la nieve y la alternó con sus estudios en medicina.
Con su participación en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026, se convirtió en la primera mujer mexicana en competir en esquí de fondo en el certamen, por lo que cruzar la meta ya era una victoria para ella.
Después de un exigente recorrido, la mayoría caen rendidas a la nieve, incapaces de mantenerse de pie. La mexicana llegó y no tuvo tiempo de caer, porque de inmediato las competidoras que la esperaban en la meta la abrazaron. Ahí estaban la brasileña Bruna Moura, su gran amiga, la norteamericana Jessie Diggins, y las suecas Frida Karlsson y Ebba Andersson, ganadoras del oro y la plata, respectivamente.
Todas se fundieron en un abrazo con la competidora mexicana, conscientes de que su triunfo no estaba en realidad en el tiempo, sino en el hecho de haber terminado la prueba, ese recorrido que supone el esfuerzo de las subidas y el riesgo de los descensos, el incansable movimiento de los brazos para impulsarse.
De las 111 competidoras, 104 llegan a la meta y aunque la Mexicana fue la última, las ganadoras y otras participantes la esperan en la meta para reconocerle el esfuerzo
Con información de agencias