WASHINGTON, Estados Unidos.- El presidente Donald Trump informó que su secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene contactos directos con autoridades de Cuba con el objetivo de explorar un posible entendimiento bilateral, aunque dejó claro que, desde su perspectiva, no sería necesario recurrir a una intervención armada.
Durante declaraciones a medios mientras viajaba en el avión presidencial, el mandatario señaló que las conversaciones buscan atender lo que describió como una situación humanitaria compleja en la isla, marcada —según dijo— por problemas energéticos y escasez de combustible que han impactado el funcionamiento de distintos sectores.
Trump sostuvo que la crisis ha provocado dificultades logísticas significativas, incluso afectando operaciones aéreas, y afirmó que cualquier avance diplomático podría beneficiar especialmente a la comunidad cubano-estadounidense interesada en reencontrarse con familiares.
El presidente también defendió la política de sanciones de Washington vinculadas al suministro de petróleo, argumentando que las restricciones forman parte de la estrategia para presionar cambios en la isla.
Al ser cuestionado sobre un eventual operativo militar similar al realizado en el pasado contra el gobierno de Nicolás Maduro, evitó profundizar, aunque consideró que no prevé que una medida de ese tipo sea necesaria en el escenario actual.