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May I come in?

MORENA elegirá candidatos por “encuesta” en “inglés”

La sucesión de la gubernatura en Baja California no comenzará el día que Morena apruebe sus reglas internas el 7 de marzo. En realidad, ya comenzó, y lo hizo no en Mexicali, ni en Tijuana, ni en la Ciudad de México, sino en Washington D.C.

Para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, los gobiernos fronterizos de ciudades como Tijuana y Mexicali, así como el propio gobierno estatal de Baja California, son asuntos de la seguridad nacional de los Estados Unidos.

A los gobiernos locales mexicanos les ha resultado más cómodo permitir la dolarización de las economías regionales como consecuencia del narcotráfico, que combatir frontalmente a esos grupos criminales, a costa de la muerte de miles de jóvenes norteamericanos. El mensaje de Trump es que ya no ocurrirá en impunidad.

Por ello el día que cayó Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, y en Baja California ardieron vehículos en carreteras y calles que conducen a las garitas, como protestas de los criminales; se marcó un punto de inflexión con alcances incluso en la sucesión de los gobiernos de esta entidad.

Y como las encuestas indican que ganará Morena las próximas elecciones, el Consulado de Estados Unidos en Tijuana tendrá opinión, y de seguro hasta el poder del veto, en las “encuestas” del partido oficial.

La detención de “El Mencho” evidenció que la red criminal opera en Baja California, lo que sacó a flote el activismo político sutil, pero directo, del Consulado norteamericano en Tijuana. Mediante comunicados fue participante en el estado de ánimo popular, y también político del Estado.

Fue después del anuncio de la suspensión de actividades ordinarias del Consulado americano cuando se vinieron en cascada las suspensiones de oficinas gubernamentales mexicanas.
No existen coincidencias.
Del lado mexicano se llegó al extremo de suspender actividades presenciales en el Instituto Estatal Electoral de Baja California sin autorización ni sesión pública del Consejo General. Si sucedió actividades públicas el Consulado Americano, “obligó” a hacer lo propio a los gobiernos locales.

Esto pone de manifiesto que el ánimo gubernamental fue dictado por el clima generado, no en las calles de Baja California, sino desde el Departamento de Estado los Estados Unidos.

Y ese ánimo, que se habla en inglés, influirá inevitablemente en la definición de las candidaturas de Morena en Baja California.

Adelanto que no habrá candidato o candidata a las presidencias municipales y a la gubernatura que no tenga visa y además no hablé inglés.

La reacción de Donald Trump ante la detención y muerte del líder criminal no fue diplomática ni matizada, sino que, fiel a su estilo, exigió públicamente que México “intensifique sus esfuerzos contra los cárteles”.

Fue un mensaje dirigido tanto a su electorado americano, como a la administración mexicana.

Otro de los requisitos implícitos que pondrá Morena a sus candidatos, además de la visa, será la capacidad de enfrentar a los cárteles mexicanos y soportar sus consecuencias.

Cuando Washington habla de cárteles, habla de fentanilo, de migración, de comercio fronterizo, de seguridad hemisférica y de corrupción en la política mexicana.

La narrativa estadounidense no separa su seguridad interna de la estabilidad regional, y no se tienta en culpar a la corrupción de los gobiernos mexicanos.

Por su parte, Claudia Sheinbaum enfrenta una ecuación delicada, demostrar eficacia sin proyectar subordinación; fortalecer cooperación sin ceder soberanía; responder con firmeza sin abrir la puerta a presiones mayores; e influir en la selección de candidatas y candidatos para que sean palomeados por el consulado moral gringo, y que, al mismo tiempo, tengan capacidad para enfrentar la envergadura de combatir a los cárteles, que sean creíbles ante la ciudadanía para ganar elección.

En ese equilibrio, Baja California tiene poco de dónde escoger, a pesar de tanto aspirante.
Yo sólo cuento tres aspirantes que tal vez podrían estar a la altura de los tiempos y la aduana política gringa.

La estabilidad de la frontera no es sólo un asunto estatal; es también un asunto de los Estados Unidos.
En dos semanas, Morena anunciará las reglas para seleccionar a sus candidatas y candidatos rumbo a las elecciones de 2027.

Formalmente, será un proceso interno.
Pero ningún proceso político ocurre en el vacío.

Baja California es territorio estratégico para cualquier organización criminal que busque presencia nacional y como mercado a la Unión Americana.
Es corredor logístico por tierra, mar y aire.

Tijuana es el cruce internacional más transitado del mundo; y junto a Mexicali forman el gran engranaje maquilador del país.

En ese contexto, los perfiles que aspiren a gobernar el estado no serán evaluados únicamente por su posicionamiento partidista o su capital electoral.
Serán observados bajo otras reglas que se escriben en inglés.

¿Proyectan capacidad real de contener y desmontar estructuras criminales?
¿Tienen interlocución con el Gobierno federal?
¿Entienden la dimensión binacional de la seguridad?
¿Hablan inglés y tienen visa?
No es broma. Hablar inglés y tener visa será la ventaja para ganar la “encuesta”.

Lo que se ve es que la definición no será sólo en español.

El Consulado General de Estados Unidos en Tijuana no es actor decorativo. No interviene formalmente en procesos internos, pero observa, evalúa y reporta permanentemente sobre estabilidad regional, seguridad transfronteriza, clima institucional y perfiles políticos.
La sutileza diplomática tiene mayor fondo.

El Consulado informa sobre la estabilidad de Baja California y cómo impactan las decisiones de los gobiernos locales en sus intereses, y además analiza los perfiles de quienes aspiran a gobernar.
Informa sobre actividad económica binacional, advertencias de viaje, inversión y cooperación en seguridad.
Por eso la sucesión no es sólo doméstica, les digo que es binacional.

Estados Unidos observa, acciona y reacciona.
No porque haya imposiciones directas, sino porque existen expectativas estructurales que es peligroso no alcanzar.

La muerte de un líder puede tener valor simbólico y mediático.
Pero las organizaciones criminales contemporáneas operan como empresas descentralizadas internacionales, con redes financieras, células autónomas y capacidad de adaptación.
Golpear la cabeza no desmonta necesariamente la arquitectura criminal.
El desafío verdadero está en la inteligencia financiera, la reconstrucción institucional local y la coordinación estratégica sostenida binacionalmente.
Si eso no ocurre, el golpe será recordado como un episodio para nuevos corridos de música regional mexicana.

Pero el mensaje de Trump es ir por más. Y ese ir por más debe alcanzar la sucesión electoral.
La frontera seguirá siendo termómetro para el imperio.

La soberanía será interpretada por MORENA sin patriotismo, sólo con pragmatismo; al tiempo.

La decisión de Morena será en español.
Pero el mensaje que envíe será leído en inglés.

Esa será la verdadera encuesta.