WASHINGTON.- La confrontación política entre Irán y Estados Unidos volvió a intensificarse luego de que el funcionario iraní Alí Lariyani afirmara que “varios” militares estadounidenses fueron detenidos durante una operación reciente.
La versión fue rechazada de inmediato por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que negó de manera contundente que integrantes de sus fuerzas armadas hayan sido capturados.
Las declaraciones iraníes no incluyeron evidencia ni detalles sobre el supuesto operativo. En respuesta, el portavoz del CENTCOM, el capitán de la Marina Tim Hawkins, acusó al gobierno iraní de difundir información falsa con fines propagandísticos y aseguró que ningún soldado estadounidense se encuentra retenido.
Hasta ahora no se han presentado fotografías, identidades ni ubicaciones que respalden la afirmación hecha por Teherán, lo que ha reforzado la postura de Washington de que se trata de desinformación.
En medio de este contexto de tensión, el presidente Donald Trump participó en una ceremonia solemne en la Base de la Fuerza Aérea de Dover, en el estado de Delaware, donde fueron recibidos los féretros de militares estadounidenses repatriados, cubiertos con la bandera nacional. La actividad se llevó a cabo mientras continúan las fricciones diplomáticas entre ambas naciones.