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La sucesión de Morena bajo injerencia extranjera

Todavía no existe convocatoria para elegir a quienes serán los coordinadores de la defensa de la Cuarta Transformación en Baja California, pero tanto la Senadora Julieta Ramírez, como la Diputada Federal Evangelina Moreno, son víctimas de injerencia extranjera que pueden derivarse en la nulidad del proceso interno.

En Morena formalmente la convocatoria será publicada el 22 de junio, pero alguien ya entregó el control del relato popular del proceso electoral interno a los intereses extranjeros.

Cualquier designación que se dé mediante contraste de los aspirantes ante la ciudadanía, con base a la reforma constitucional de nulidad por injerencia extranjera, existe una enorme cantidad de pruebas para demostrar la inviabilidad jurídica de realizar encuestas, y si se realizan, de que se anulen.

Ya existe injerencia extranjera, y es impulsada por alguno o algunos de los aspirantes de Morena para gobernar Baja California a través de la guerra de contrastes o guerra sucia interna difundida en redes sociales.

El control algoritmo de las redes sociales lo tienen empresas extranjeras, norteamericanas a través de Facebook, X, Instagram, YouTube, WhatsApp; y China, con TikTok.

Y son las redes sociales el principal campo de batalla de la sucesión política en Baja California. De hecho, las publicaciones en redes sociales, por su cantidad, alcance, frecuencia, intensidad y contenido, ya pueden permitir a las aspirantes Julieta Ramírez y Evangelina Moreno demostrar desigualdad y discriminación por violencia política de género, que harían ilegitimo cualquier resultado de cualquier encuesta.

Tan solo las campañas en redes en contra de ambas aspirantes vuelven inviables un resultado justo y racional, lo que justifica a la dirección nacional de Morena, con base a la nueva reforma constitucional, designar directamente al responsable de la defensa de la cuarta transformación.

Incluso, la guerra sucia en contra de los aspirantes Fernando Castro Trenti y Jesús Alejandro Ruiz Uribe es de tal intensidad, fuerza y alcance, que igualmente los coloca en una posición de desigualdad para cualquier encuesta más o menos razonable.

De tal forma, que potencialmente tienen elementos de sobra, para el alegato constitucional de desigualdad y desproporcionalidad para pedir que la designación de quien sea coordinador de la Cuarta Transformación, se resuelva por la ponderación de la dirección nacional y no por encuesta.

Las andanadas de misiles comunicativos denigrantes en contra de estos cuatro aspirantes ya son determinantes, para hacer inviable cualquier medición de contraste para seleccionar a un ganador.

Las y los aspirantes mencionados, las 24 horas de todos los días, son atacados, caricaturizados, ridiculizados o amplificados sus defectos mediante plataformas digitales cuya propiedad, diseño tecnológico, servidores, y criterios de distribución y modulación de frecuencia, importancia e intensidad de aparición en las pantallas, se encuentran controlados por algoritmos determinados por los intereses de empresas extranjeras.

La guerra interna partidista se libra hoy dentro de infraestructuras e intereses extranjeros desde que empieza a librarse la disputa por la aceptación y rechazo popular en las redes sociales.

La injerencia extranjera no viene del financiamiento ilegal, ni propaganda internacional o apoyo directo del gobierno estadounidense; sino de utilizar la misma guerra sucia interna de Morena, para controlar, dirigir y manipular su flujo y aparición, de tal manera que controlen el sentimiento colectivo.

La información ya no circula libremente entre pantallas, sino a través de algoritmos que deciden quién verá un contenido, cuántas veces lo verá, en qué momento aparecerá frente a sus ojos y con qué intensidad emocional será procesado.

El ciudadano cree que está observando la realidad política, pero en realidad observa una selección previa de la realidad realizada por intereses extranjeros.

La teoría de nulidades electorales no se conforma con demostrar una irregularidad, sino que exige acreditar que ésta fue capaz de modificar de manera relevante la percepción pública o el resultado mismo de una competencia política.

Con la frecuencia, volumen, alcance y contenido de los ataques, cualquiera que sea de los aspirantes mencionados, en especial Julieta y Evangelina, tienen elementos de sobra para lograr la nulidad del proceso que apenas inicia.

El control algorítmico de las redes por empresas extranjeras no se limita a transmitir información entre un círculo de amistades de quien postea, sino que son los propios algoritmos controlados por el extranjero, determinan qué información será vista, cuál será ignorada, cuál será amplificada y cuál será convertida en tendencia.

Los algoritmos son los nuevos administradores del relato público y son constitucionalmente determinantes para anular un proceso electoral, incluso los internos de los partidos.

En el caso de Morena, la elección sería por encuesta abierta a ciudadanos, lo que hace aún más determinante el control algorítmico por empresas extranjeras, del ánimo popular.

Hace algunos meses sostuve en este mismo espacio que vivimos bajo una dictadura algorítmica donde el ciudadano cree observar libremente la realidad política, cuando en realidad consume una selección previa de la realidad diseñada por sistemas automáticos que privilegian emociones, conflictos y contenidos de alta interacción.

Si el relato y sentimiento colectivo es el insumo principal de cualquier encuesta, entonces la manipulación sistemática del relato en las redes sociales se vuelve determinante para el resultado de cualquier medición.

No va a ganar la encuesta de Morena quien posea mejores ideas, mejor trayectoria o mayor capacidad política, sino quien logre imponer con mayor eficacia una narrativa favorable o destruir la narrativa de sus adversarios dentro de las plataformas digitales; salvo intervención extranjera.

Por eso el verdadero problema es que la guerra sucia desatada desde los mismos militantes o aspirantes a cargos populares en Morena, le entregaron los insumos al extranjero, para determinar a cual aspirante dañar o beneficiar.

Las encuestas de Morena, a la luz de los hechos y fundados en la nueva reforma constitucional, ya no pueden arrojar resultados libres, efectivos y auténticos. Las encuestas ya serán viciadas de origen.

La guerra sucia ha existido siempre, pero no la prohibición constitucional ni el control extranjero del relato público.

Lo novedoso es que ahora existe una infraestructura algorítmica capaz de multiplicar exponencialmente su alcance, intensidad, frecuencia y permanencia emocional en millones de pantallas simultáneamente.

La opinión pública depende de mecanismos extranjeros capaces de decidir qué ve la ciudadanía y qué deja de ver, la determinancia de las redes sociales fue reconocida por el mismo Andrés Manuel López Obrador cuando las bendijo en su toma de protesta.

Hoy, los resultados de las encuestas de Morena, serán determinados por la injerencia extranjera, y en mucho tiene que ver, los mismos insumos aportados por los mismos morenistas.

La reforma en contra de la injerencia extranjera fue pensada para evitar que actores extranjeros entren al proceso político mexicano, pero los propios actores morenistas y sus guerras fratricidas están convirtiendo las plataformas extranjeras y sus algoritmos en el principal campo de batalla de la sucesión de 2027.

El campo de batalla lo inclinan Estados Unidos y China.

Las encuestas de Morena ya no medirán preferencias espontáneas, sino preferencias previamente moldeadas por algoritmos controlados por intereses extranjeros.