CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que el Gobierno Federal utilice a las instituciones de justicia con fines políticos en el proceso penal que enfrenta el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, luego de que el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, lo calificara como un “preso político” de la Cuarta Transformación.
Durante su conferencia matutina de este lunes, la mandataria sostuvo que las acusaciones carecen de sustento y afirmó que la Fiscalía General de la República (FGR) presentó suficientes elementos de prueba dentro de la investigación relacionada con un presunto esquema de contrabando de hidrocarburos, conocido como huachicol fiscal.
Al ser cuestionada sobre si su administración hace un uso político de las instituciones de procuración de justicia, Sheinbaum respondió que esa afirmación es “absolutamente falsa”. Además, enfatizó que la indagatoria no se limita al exmandatario estatal, sino que involucra a por lo menos ocho personas detenidas por su presunta participación en una red dedicada al contrabando de combustible, un delito que, dijo, afecta al Estado mexicano y a las finanzas públicas.
Las declaraciones de la presidenta se producen después de que la dirigencia nacional del Partido Acción Nacional acusara que no existen pruebas suficientes para sostener las imputaciones contra Ruffo Appel y señalara que su internamiento en un penal de máxima seguridad representa un presunto uso político del sistema de justicia.
El proceso judicial contra el exgobernador continúa en etapa inicial, luego de que un juez federal lo vinculara a proceso por los delitos de delincuencia organizada y contrabando de hidrocarburos. Hasta el momento, las autoridades no han emitido una sentencia, por lo que la responsabilidad penal de los imputados aún deberá resolverse conforme avance el procedimiento.