ZURICH, Suiza.- El presidente de FIFA, Gianni Infantino, sufrió otro duro golpe, ya que dos altos ejecutivos del organism, el entrenador Arsène Wenger y el secretario general Mattias Grafström, se distanciaron del fallido plan de su jefe de vender participaciones en futuras ganancias de la Copa Mundial a inversionistas privados.
Wenger indicó en un comunicado que no sabía nada del plan de 20 mil millones de dólares y que era “absolutamente necesario” abandonar la propuesta, y Grafström envió un correo electrónico a todo el personal de la FIFA, calificando la última semana como una “serie de eventos tristes y reprochables”. También señaló que creó “una agitación que es difícil de comprender y aceptar”.
Ninguno nombró directamente a Infantino ni ofreció apoyo al ahora asediado presidente.
Con información de espn