CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió el proyecto de la planta de gas natural licuado Amigo GNL, que se pretende desarrollar en Guaymas, Sonora, al asegurar que no representa un riesgo ambiental para la región, pese a las impugnaciones judiciales y los cuestionamientos sobre sus posibles efectos en el Golfo de California.
Durante su conferencia de prensa del viernes 16 de octubre, la mandataria afirmó que el proyecto cuenta con estudios de impacto ambiental y que se analizaron las condiciones de la zona antes de establecer la ubicación de las instalaciones y las rutas de navegación de los buques metaneros.
“No hay daño ambiental, no hay ningún daño ambiental, se hizo todo el estudio de impacto ambiental de la zona”, declaró Sheinbaum al responder sobre las preocupaciones relacionadas con la biodiversidad marina.
La presidenta también sostuvo que la planta se encuentra fuera del área de distribución de la vaquita marina, especie en peligro crítico de extinción, y explicó que las rutas marítimas fueron consideradas durante la planeación del proyecto.
Sin embargo, de acuerdo con la información difundida sobre el caso, dos suspensiones judiciales mantienen detenidas las obras mientras se resuelven los recursos legales relacionados con la evaluación ambiental.
El proyecto continúa en medio de un debate sobre sus posibles consecuencias para los ecosistemas del Golfo de California, por lo que las resoluciones judiciales pendientes serán determinantes para establecer las condiciones bajo las cuales podría avanzar su construcción.