MADRID.- Lee Kang-In solo necesitó 13 minutos para reafirmar la importancia de su fichaje, diferencial en su irrupción en el Atlético Madrid y el Metropolitano, por el cambio de paso, de fuera hacia dentro en horizontal sobre la línea del área para el zurdazo incontestable con el que solucionó un inquietante partido frente al Málaga, sentenciado con un golazo de falta directa a una escuadra de Álex Baena ya en el tramo final (2-0).
Ya era el minuto 70, debutante ante su afición desde el 57, cuando el atacante surcoreano impuso una superioridad sólo teórica hasta entonces, nada práctica, con el conjunto andaluz con sobrados argumentos para sentirse más que merecedor del empate cuando el partido esperaba un instante de inspiración, como ocurrió. Primero fue Kang in Lee. Después, Baena, con un magnífico golpeó. Individualidades. El Atlético aún necesita ajustarse más como colectivo.
La victoria es tiempo. Fue un alivio para el Atlético. Y para Simeone, muy inquieto por el estreno. Por los condicionantes del Mundial, por la preocupación de no tener a todos disponibles para todo en el primer encuentro de competición y advertido por cómo se esfumaron tantos puntos al inicio en el pasado ejercicio, sin que su conjunto esté hecho ni apuntalado.
Con información de agencias