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Ligan a capitán de la Semar a asesinatos por red de huachicol

CIUDAD DE MÉXICO.- El capitán de corbeta retirado Miguel Ángel Solano Ruiz, conocido como El Capitán Sol, volvió al centro de la investigación que realiza la Fiscalía General de la República (FGR) sobre la red de huachicol fiscal que operaba en aduanas, presuntamente encabezada por los sobrinos políticos de José Rafael Ojeda Durán, exsecretario de Marina. El marino permanece prófugo y es señalado como una pieza clave en la estructura de corrupción.

Amenazas y muertes bajo sospecha

De acuerdo con indagatorias recientes, Solano Ruiz podría estar detrás de las muertes de los capitanes Adrián Omar del Ángel Zúñiga y Abraham Jeremías Pérez Ramírez, ambos relacionados con el caso de contrabando de combustible. La FGR documentó que, tras destaparse la red y ejecutarse órdenes de aprehensión, El Capitán Sol habría contactado a ambos marinos para amenazarlos con el mensaje: “Tú o tu familia”.

Pérez Ramírez murió el 8 de septiembre en un presunto suicidio dentro de su oficina en la Unidad de Protección Portuaria de Altamira, Tamaulipas, tras ser señalado de recibir un soborno de 100 mil pesos. Un día después, la Secretaría de Marina reportó la muerte de Del Ángel Zúñiga durante una práctica de tiro real en Puerto Peñasco, Sonora, sin detallar las circunstancias del accidente.

Red de corrupción y otros homicidios

En la investigación también se retoma la declaración del testigo protegido Santo, quien atribuye a Solano Ruiz la responsabilidad en el asesinato del contraalmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, exdirector de Recaudación de Aduanas en Manzanillo, quien había denunciado el tráfico ilegal de combustible. Además, se señalan coincidencias entre este crimen y el homicidio de Magaly Janet Nava Ramos, funcionaria de la FGR en Colima, ocurrido en octubre de 2024.

La FGR sostiene que El Capitán Sol fue el enlace con los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna para consolidar una red de control en las aduanas, con presuntos delitos de tráfico de influencias, lavado de dinero, defraudación fiscal y delincuencia organizada. Reportes de la UIF indican que Solano Ruiz recibió al menos 79 depósitos por cinco millones de pesos entre 2020 y 2024, mientras continúa prófugo con una orden de aprehensión vigente.