
Cabe la pregunta porqué hay tantas carencias en lo que toca al equipo que presta servicio a los ciudadanos
Este día trabajadores del Departamento de Parques y Jardines efectuaron un paro de labores en protesta por las pésimas condiciones en que se encuentra el equipo con que trabajan, lo cual podría resultar en un accidente ya que trabajan con herramientas afiladas y vehículos sin frenos.
Lamentablemente, este tipo de exigencias, que son lo mínimo que un trabajador puede reclamar, le entran por un oído a sus superiores, y les sale por otro.
En este caso estamos hablando de la Dirección de Servicios Públicos Municipales del gobierno municipal de Tijuana, de la cual depende dicho departamento, pero los ejemplos sobran.
Los bomberos han trabajado durante años casi con las uñas y cuando estrenan equipo es porque llegó una adquisición de la cual casi siempre llevó tajada algún funcionario, o porque les donaron camiones, uniformes y accesorios de algún cuerpo de bomberos de California.
Lo mismo ocurre con Control Animal, anteriormente conocido como el Antirrábico, donde un trabajador murió a causa de la rikettssia que por cierto acaba de cobrar una vida, y aunque usted no lo crea, hasta con las patrullas de la Policía Municipal y los camiones del Departamento de Limpia.
Cabe la pregunta porqué hay tantas carencias en lo que toca al equipo que presta servicio a los ciudadanos, mientras que los funcionarios de primer nivel se desplazan en vehículos de alta gama y de reciente modelo, y a quienes conviene que fuertes cantidades de dinero no sean recaudadas sino que ingresen directamente a sus bolsillos.
El mismo ejemplo puede ser aplicado en los casos de los gobiernos estatal y federal, así como de sus respectivos poderes, donde hay una manga ancha para unos y cuentagotas para otros, que son los que al final de la cadena, prestan sus servicios a los ciudadanos.