CIUDAD DE MÉXICO, México.- Integrantes de la Asamblea de Barrios irrumpieron por la fuerza en el Congreso de la Ciudad de México (CDMX), lo que obligó a decretar un receso en la sesión mientras legisladores permanecían resguardados en el pleno.
Desde temprana hora, manifestantes se concentraron en las inmediaciones de Donceles y Allende, donde intensificaron sus protestas hasta lograr ingresar al recinto tras un “portazo”, generando momentos de tensión e incertidumbre.
Caos, resguardo y reclamos
Durante los hechos, diputados como Xóchitl Bravo y Jesús Sesma intentaron dialogar con los inconformes; sin embargo, tras la irrupción, ambos fueron resguardados. Sesma ingresó al pleno, tomó el micrófono de la Mesa Directiva y decretó el receso.
Posteriormente, la sesión se reanudó y se informó que se abrirá una revisión de los protocolos de seguridad, además de investigar denuncias de agresiones hechas por manifestantes.
El Congreso capitalino reiteró su compromiso con la libertad de expresión, pero condenó cualquier acto violento que ponga en riesgo a personas o al inmueble, al tiempo que aseguró mantener abiertos los canales de diálogo con la ciudadanía.