
Escribía el genio Edgar Allan Poe la frase “La muerte de una mujer hermosa es, sin duda, el tema más poético del mundo”, solo que en su siglo XIX no estaba metida en el mundo del narco
La todavía fresca ejecución de una influencer, tiktoker o como se le quiera llamar a las personas dedicadas a estos ámbitos del entretenimiento, Fedra Gaxiola, despertó lamentos pero también sospechas sobre el trasfondo de esta muerte ejecutada con toda precisión y al milímetro.
Fue una muerte perpetrada por hombres dedicados a dicha actividad sin que les tiemble la mano -el trazo balístico dejado por los proyectiles en la ventanilla de la víctima nos revela el movimiento que el arma causó en la mano del tirador luego del primer disparo, por lo que esta no debió ser su primer ejecución.
A la influencer se le ligaba con delincuentes que forman parte del crimen organizado así como a policías municipales -¿caray pues no son lo mismo?-, pero también hay sospechas sobre su posible participación en la autoría intelectual de la ejecución de otra mujer que se movía en sus mismos círculos.
Se trata de Andrea Ibarra, ejecutada en Playas de Tijuana en 2021 en circunstancias similares, y aunque su muerte quedó en el olvido, hoy su nombre resucita a la mención de Gaxiola, cuya muerte fue reproducida en docenas de portales y en páginas de redes sociales, hasta de quienes jamás habían volteado a Tijuana.
Y es que la muerte de una mujer de 24 años de edad, influencer, tiktoker y además dueña de algunos negocios hace voltear a numerosas audiencias, pero la búsqueda del contexto sobre el tema nos lleva a preguntarnos de dónde salían los recursos para solventar un Mercedes Benz 2024, un departamento en colinas de Agua Caliente y otros “assets” les diríamos en inglés, de una mujer nacida en la zona este y cuyo esfuerzo se reconoce, al igual que son reconocidas sus relaciones con jefes policiacos o con criminales organizados.
A generaciones enteras de empresarios mexicanos y particularmente bajacalifornianos, les ha costado años de sudor abrir y sostener un solo establecimiento comercial, y generaciones enteras para abrir una o más sucursales, y hoy casi de la nada, surgen estos ejemplos de emprendimiento express en manos de mujeres de escasos recursos, cuyos esfuerzos no se escatiman, pero que no pasan el escrutinio del SAT.
Escribía el genio Edgar Allan Poe la frase “La muerte de una mujer hermosa es, sin duda, el tema más poético del mundo”, solo que en su siglo XIX esa mujer hermosa no estaba metida en el mundo del narco.
Los dineros se están moviendo por esos canales que ofertan belleza, negocios de moda, cirugías plásticas, spa, estéticas y similares, pero que en muchos casos son financiados con recursos salidos de la venta de drogas y los acuerdos con mandos policiacos, que por lo visto comparten botín, romances y sangre en las manos.