
En conversación sostenida hace apenas unos cuantos días, Eddie Carrillo indicaba que con este hallazgo cierra un ciclo con el que espera volver a sus actividades
Tal como lo esperaba Eddie Carrillo recibió los resultados de las pruebas de ADN que confirman que los restos encontrados en el fraccionamiento El Lago, corresponden a los de su hijo Erick, a quien buscó incansablemente durante 5 años.
Resulta difícil de creer que en una zona de Tijuana tan urbanizada como el fraccionamiento El Lago residencial hayan sido localizados los restos tanto de su hijo como del amigo de éste, Francisco Iván Ayala, a unos cuantos kilómetros apenas de la plaza comercial de El Dorado, zonas densamente pobladas.
El colectivo bautizado en honor al hijo de Carrillo, trabajó a lo largo de un lustro hasta localizar más de mil 600 restos humanos.
En conversación sostenida hace apenas unos cuantos días, Eddie Carrillo indicaba que con este hallazgo cierra un ciclo con el que espera volver a sus actividades, y dejar la organización no gubernamental en otras manos.
Otro pionero de la búsqueda de desaparecidos, Fernando Ocegueda Flores, también confiaba en una reciente conversación en que los colectivos y gobierno del estado lleguen a acuerdos que arrojen resultados, como el hallazgo en proceso de restos humanos que en unos días más serán exhumados.
En suma, la búsqueda de hijos, de padres, de hermanos, recayó totalmente sobre los hombros de sus familiares, y pese a la gravedad del caso y a pesar de las instrucciones giradas desde Palacio Nacional frente al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador durante una de sus conferencias mañaneras en las que estuve presente, hace ya cosa de 3 años, poco avanzaron las administraciones estatales en este rubro que lastima a miles de familias que aún desconocen el paradero de sus seres queridos.
A cambio, prefirieron pagar la suma mensual de 30 mil pesos a algunos colectivos para acallarlos y que no hicieran olas en este tipo de casos.