Estados Unidos.- Un grupo de investigadores en Estados Unidos asegura haber logrado un avance sin precedentes en la ciencia: reproducir digitalmente el cerebro de una mosca de la fruta dentro de un entorno virtual, copiando su estructura neurona por neurona y sinapsis por sinapsis. Según los responsables del proyecto, esta sería la primera ocasión en que se logra recrear el funcionamiento completo de un cerebro biológico dentro de una simulación.
El experimento fue dado a conocer por el científico Alex Wissner-Gross, investigador vinculado a la empresa tecnológica Eon Systems. De acuerdo con su explicación, la copia digital no solo reproduce la anatomía cerebral del insecto, sino que también es capaz de imitar su comportamiento natural dentro del entorno virtual.
En el modelo desarrollado, la mosca “digital” percibe estímulos y responde a ellos de forma similar a como lo haría en la realidad. Los investigadores sostienen que el sistema permite que el organismo simulado se mueva, reaccione y procese información como si estuviera en su ambiente natural.
A pesar del interés que ha despertado el anuncio, el trabajo aún no ha sido publicado en una revista científica ni sometido a revisión por especialistas independientes. Sin embargo, el experimento ya ha generado debate internacional debido a sus posibles implicaciones para el estudio del cerebro y el desarrollo de inteligencia artificial avanzada.
El concepto recuerda a escenarios de la ciencia ficción popularizados por películas como The Matrix o Transcendence, en las que la mente humana puede ser transferida a sistemas informáticos y vivir dentro de una simulación digital.
Durante años, laboratorios en distintas partes del mundo han intentado crear “gemelos virtuales” de órganos humanos con fines médicos y científicos. En la mayoría de los casos, esos modelos se basan en simulaciones simplificadas para estudiar cómo órganos como el hígado, los riñones o los pulmones reaccionan ante enfermedades o tratamientos.
El nuevo experimento, según sus autores, representaría un paso más allá al intentar reproducir el funcionamiento completo de un cerebro biológico, aunque especialistas advierten que será necesario revisar y validar los resultados antes de considerar el avance como un logro definitivo en el campo de la neurociencia.