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Fines de semana en Tijuana

Juan arturo Salinas

Balaceras, persecuciones, muertos,robos y asaltos son las noticias con las que desayunamos cada lunes

Los fines de semana que para nuestra ciudad y nuestro estado en general, eran de convivencia familiar y esparcimiento, han pasado a ser los días más violentos.
Balaceras, persecuciones, muertos, heridos, robos, asaltos y lamentablemente hechos fortuitos como los accidentes y los incendios, son las noticias con las que nos desayunamos las mañanas de los lunes.

Ya no hay reposo para una comunidad que lo que busca es esparcimiento y la necesaria convivencia que refuerce los lazos familiares que de lunes a viernes se relajan por las prisas laborales o escolares.

Con ilusión, padres e hijos esperan los sábados y domingos para salir a pasear o al menos, para pasar unas horas juntos realizando las actividades que puedan llevar a cabo juntos.
Hoy, y desde la pandemia, muchas de estas actividades se llevan a cabo intra muros, en casa donde los servicios de streaming nos permiten ver películas o dibujos animados y hasta solicitar comida a domicilio.

Pero para quienes salen de buena fe a visitar a sus parientes, a sus amigos, o a convivir con sus compañeros de trabajo, pareciera que se exponen a riesgos que van desde los accidentes hasta el riesgo de ser blanco de otro tipo de delitos.

Y cada fin de semana el desfile de patrullas y ambulancias es una constante, como este domingo cuando estas unidades de emergencia atendieron una persecución desde temprana hora, luego de que hombres armados abrieron fuego contra un policía municipal que también se dedicaba al transporte de valores, y que tuvo un desenlace trágico con la muerte de un presunto delincuente.

Horas después, otro hecho de sangre provocó una persecución en la zona norte y la zona centro de Tijuana luego de que un hombre armado lesionó a un civil y también abrió fuego contra un policía municipal. Para cerrar el fin de semana, dos sujetos rociaron combustible a las cortinas de un centro nocturno que ha sido escenario de balaceras y ejecuciones.

Este es el escenario de nuestros fines de semana de hoy en día y cuya repercusión en la economía de nuestra frontera es innegable porque cada viernes preferiremos encerrarnos a piedra y lodo.