MIAMI, Estados Unidos.- Los astronautas de la Estación Espacial Internacional (EEI) retomaron sus actividades normales luego de permanecer varias horas en estado de alerta por una fuga de aire detectada en el segmento ruso del laboratorio orbital.
La emergencia obligó a la NASA a ordenar que los tripulantes se refugiaran en sus respectivas naves y permanecieran preparados para una posible evacuación mientras se evaluaba la situación.
La medida preventiva fue levantada después de que la agencia espacial rusa, Roscosmos, suspendiera temporalmente los trabajos de reparación en el túnel de transferencia PrK, conectado al módulo Zvezda, para analizar nuevas mediciones y datos relacionados con la fuga.
Astronautas permanecieron dos horas en resguardo
De acuerdo con la NASA, los integrantes de la tripulación permanecieron cerca de dos horas en la cápsula Dragon, desarrollada por SpaceX, como medida de seguridad.
La portavoz de la agencia estadounidense, Bethany Stevens, informó que se mantendrá la colaboración con Roscosmos para encontrar una solución permanente al problema.
La fuga de aire, según la NASA, ha estado presente desde hace tiempo en el segmento ruso de la estación y ha sido motivo de preocupación constante para las agencias espaciales involucradas en el proyecto.
Preocupan grietas en módulo ruso
Las anomalías se localizan en el módulo Zvezda, la primera contribución completamente rusa a la estación espacial y una pieza clave para su funcionamiento.
Desde su instalación en el año 2000, Zvezda proporciona alojamiento para la tripulación, sistemas de soporte vital, distribución de energía eléctrica, procesamiento de datos, control de vuelo y sistemas de propulsión.
Además, funciona como puerto de acoplamiento para las naves rusas Soyuz y Progress.
Actualmente, en la EEI se encuentran los integrantes de la misión SpaceX Crew-12, el astronauta de la NASA Chris Williams y otros cosmonautas rusos que continúan realizando labores científicas y de mantenimiento.
La EEI se acerca al final de su vida útil
La NASA tiene previsto finalizar las operaciones de la Estación Espacial Internacional a finales de 2030 y proceder a su desorbitación en 2031, después de más de tres décadas de servicio desde su lanzamiento en 1998.
La agencia espacial estadounidense planea sustituir gradualmente las actividades de investigación y desarrollo realizadas en la EEI mediante nuevas plataformas comerciales en órbita terrestre baja, destinadas a experimentos científicos y demostraciones tecnológicas en condiciones de microgravedad.