TIJUANA, Baja California.- En Tijuana, el básquetbol volvió a demostrar que puede ser mucho más que un deporte al ser inaugurado el torneo Border Battle en el Auditorio Zonkeys y que como finalidad ayudar a quienes más lo necesitan.
El acto inaugural comenzó con la presentación del presídium, integrado por el ingeniero Rafael Carrillo Barrón, presidente de Tijuana Zonkeys; la maestra Andrea Jáuregui, directora general de Tijuana Zonkeys; Eva Torres, fundadora del torneo Border Battle; la maestra Yanina Rubio, directora de CETYS Universidad Campus Tijuana; Antonio Villa, comisionado técnico nacional de basquetbol universitario de ANUIES; y Omar Bermúdez, árbitro internacional FIBA.
Durante su mensaje de bienvenida, Carrillo Barrón destacó el crecimiento que ha tenido el torneo y agradeció la presencia de los equipos y sus familias.
“Bienvenidos a su casa, Tijuana Zonkeys; en este torneo hemos tenido un gran crecimiento, ahorita andamos con 38 equipos. Gracias a ustedes y sus familiares que nos acompañan. En resumen, esperamos tener un gran torneo”, expresó el presidente del club tijuanense.
El torneo contempla categorías varoniles de primaria, secundaria, preparatoria y Elite Varonil, estas últimas con participación de conjuntos de México y Estados Unidos. Además, por primera ocasión se incorporó la categoría Elite Femenil, también con representación de ambos países.
El mensaje final quedó en manos del presidente de Tijuana Zonkeys, quien dio por inaugurada oficialmente la competencia. Sin embargo, el verdadero desafío apenas comienza: superar las cinco toneladas de alimentos no perecederos que se buscan reunir para Tijuana Sin Hambre. La meta representa un nuevo reto después de que en 2025 se recolectaran 4 mil 758 kilogramos, superando año con año las cifras anteriores: mil 624 kilogramos en 2022, 2 mil 611 en 2023 y 3 mil 427 en 2024.
Border Battle continuará este sábado y domingo, día en que se disputarán las finales. Los aficionados podrán acudir a los partidos en Arena Zonkeys y CETYS Universidad llevando un kilo de alimentos no perecederos, que serán destinados a Tijuana Sin Hambre.
Porque en esta ocasión el marcador no será lo único que importe. Cada canasta, cada equipo y cada aficionado formarán parte de un esfuerzo que busca alimentar a Tijuana. Y ahí está el verdadero triunfo: demostrar que cuando la ciudad se reúne alrededor del deporte, también puede reunirse para ayudar.
Con información de CEA