BEIRUT, Líbano.- Israel y Hezbolá alcanzaron un acuerdo de alto al fuego este viernes, luego de una nueva escalada de violencia que amenazó con descarrilar el reciente pacto entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra en Medio Oriente.
De acuerdo con un funcionario estadounidense citado por la agencia AFP, la tregua entró en vigor de manera inmediata tras negociaciones impulsadas por mediadores de Estados Unidos con Israel e Irán. Un diplomático del Golfo confirmó también el acuerdo bajo condición de anonimato.
Violencia dejó decenas de muertos
Horas antes del anuncio, bombardeos israelíes en Líbano dejaron 47 personas fallecidas, mientras que cuatro soldados israelíes murieron en enfrentamientos con Hezbolá, en los hechos más mortales registrados desde que Washington y Teherán anunciaron esta semana un memorando de entendimiento para poner fin al conflicto regional.
El acuerdo entre Estados Unidos e Irán contempla un alto al fuego en todos los frentes, incluido Líbano, una condición impulsada por Teherán debido a su alianza con Hezbolá.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había advertido previamente que Israel haría pagar “un precio muy alto” por la muerte de sus militares y aseguró que sus tropas permanecerían en el sur de Líbano el tiempo que fuera necesario.
Negociaciones entre EU e Irán se posponen
La nueva escalada provocó además la suspensión de una ronda de negociaciones que este viernes sostendrían en Suiza representantes de Estados Unidos e Irán, encabezados por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf.
El gobierno suizo confirmó que las conversaciones fueron aplazadas sin una nueva fecha definida.
El memorando firmado esta semana entre Washington y Teherán contempla un periodo de 60 días de negociaciones para abordar temas como el programa nuclear iraní y el eventual levantamiento de sanciones económicas.
Miles de desplazados en el sur de Líbano
Los ataques provocaron una nueva ola de desplazamientos en el sur de Líbano. Habitantes abandonaron sus hogares en ciudades cercanas a Tiro y Sidón, mientras continuaban los bombardeos.
“Estábamos en casa cuando, de repente, empezaron los bombardeos. No se libró ninguna ciudad, ninguna casa”, relató Zeinab Naser, una residente de 69 años que huyó de la zona junto a cientos de familias.
La guerra, iniciada tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, ha dejado miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano, además de generar afectaciones económicas globales por el cierre temporal del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de transporte de petróleo del mundo.