Estos días el secretario de Seguridad Pública del gobierno Federal Omar García Harfuch, fue buscado por un ex funcionario del gobierno de Baja California.
El bajacaliforniano no pudo entrevistarse con el hombre fuerte del gobierno de Claudia Sheinbaum a pesar de que le ofreció un millón de dólares al segundo de a bordo de García Harfuch para que le consiguiera una entrevista.
Y es que el secretario de Seguridad no se chupa el dedo: un millón de dólares que llegan desde Baja California no llegan limpios. Si acaso tendrían que venir en unas cuantas camionetas Yukon propiedad de casi todos los miembros del Congreso del estado.
La entrevista, que habría sido celebrada apenas el pasado mes de enero, no pudo concretarse, ni los temas en la agenda del promovente fueron expuestos ante Harfuch, quien el pasado viernes 30 estuvo en estas tierras donde abordó temas de seguridad concernientes a nuestro estado.
Estos y otros de índole política habrían sido los rubros a discutir sobre todo hay un ángulo clave: la sucesión gubernamental de Baja California que ya se avecina.
Porque aunque parezca lejano, el 2027 está a la vuelta de la esquina en términos políticos y quienes no muevan sus piezas en el tablero se quedarán fuera de la jugada.