Nuevo estudio demuestra que los gatos sí nos quieren

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Richard Vogel/AP

Los gatos a veces pueden parecer distantes, contrarios y totalmente desconcertados por los humanos, pero resulta que esa podría no ser la historia completa.

Los investigadores dicen que han descubierto que, al igual que los niños y los perros, los gatos forman vínculos emocionales con sus cuidadores, incluido algo conocido como “apego seguro”, una situación en la que la presencia de un cuidador les ayuda a sentirse seguros, tranquilos, seguros y lo suficientemente cómodos para explorar su entorno

“A pesar de menos estudios, la investigación sugiere que podemos estar subestimando las capacidades sociocognitivas de los gatos”, escriben los autores del estudio.

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El estudio, publicado en la revista Current Biology por investigadores de la Universidad Estatal de Oregón en los Estados Unidos, involucró a los propietarios y sus gatitos que participaron en un ejercicio simple.

Cada propietario pasó dos minutos con su gatito, después de lo cual dejaron la habitación durante dos minutos y luego regresaron para una reunión de dos minutos. El comportamiento de 70 gatitos fue monitoreado en todo momento.

Los resultados revelan que el 64% de los animales parecían menos estresados ​​durante la reunión con su dueño que durante la separación y, durante la reunión, mostraron un equilibrio de deambular y estar en contacto con su dueño, una respuesta que el equipo dice es evidencia de seguridad y confianza.

Los autores dicen que el 36% restante de los gatitos mostraron signos de “apego inseguro”, permaneciendo estresados ​​al reencuentro; sin embargo,  la mayoría buscaba abrazos y afecto.

Se observó una división similar en el estilo de apego seguro versus inseguro en 38 gatos adultos, y el equipo dice que esa división también se ha visto en investigaciones anteriores que involucraron a niños y perros con sus cuidadores.

Experimentos posteriores mostraron que el entrenamiento y la socialización posteriores de un subgrupo de gatitos tuvieron poco o ningún efecto sobre el tipo de apego. Los investigadores dicen que eso sugiere que, si bien dichas medidas podrían influir en el desarrollo de un estilo de apego, una vez establecidos, dichos estilos son bastante estables.

“Esto puede sugerir que los factores heredables, como el temperamento, también influyen en el estilo de apego y podrían contribuir a su estabilidad”, escriben.

Con información de The Guardian