BUENOS AIRES, Argentina.- Lionel Messi tuvo la noche de este martes el último de sus 208 partidos con la camiseta de la Selección Argentina y le puso cierre a una carrera única, que no tiene ni tendrá jamás comparación.
Argentina le regaló una victoria 3-0 sobre Benín, en donde el astro del futbol tuvo sus últimas asistencias y marcó su último gol, un penal.
No hay necesidad de caer en comparaciones, solo alcanza con decir que su imagen se convirtió en ícono de uno de los países que lideran este juego. Una Copa del Mundo, dos Copas América y una Finalissima sirven para intentar describir su legado, que excede los títulos.
Después de su emocionante campaña en la Copa del Mundo 2026 y del posterior fallecimiento de su padre, Messi anunció su retiro del seleccionado, que lo despidió con una fiesta en su honor frente a un rival digno, que ofreció resistencia en el primer tiempo hasta que en la segunda mitad cayeron los goles esperados e inevitables. De todos modos, el partido fue solo una excusa frente a un estadio Monumental repleto que le rindió homenaje al astro. Lo único que importó en este día fue celebrar al capitán que ya es eterno.
Se vio un Messi feliz y relajado. Emocionado, pero también seguro de su decisión. Convencido de que ya no necesita más. Sabe muy bien que hizo todo y más para llevarle gloria al equipo representativo de su patria. Y así también lo entendió el público argentino. Aplaudió cada una de sus intervenciones, festejó su presencia y recordó su historia con más alegría que nostalgia.
Messi jugó los 90 minutos. A los 10 del primer tiempo, el juego se detuvo durante más de un minuto para la ovación de todo el estadio, rivales incluidos. Esa admiración de los jugadores de Benín se puede trasladar a cada uno de los adversarios contra los que Messi jugó en su carrera. Casi todos lo valoran como el más grande que alguna vez enfrentaron.
La segunda etapa comenzó con el primer gol del partido. Messi dio la asistencia de tiro de esquina para la definición de Nicolás Otamendi.
De hecho, dos minutos después de ingresar, Nico Paz marcó el segundo tras un pase de Messi. La aparición estelar del jugador que asoma como nueva estrella argentina fue otro punto alto de la noche.
Y a los 26 minutos del segundo tiempo llegó el momento más esperado. De penal, Messi marcó su último gol internacional. Su 126 tanto con la camiseta argentina. Uno de los máximos goleadores de la historia del fútbol no podía despedirse de su selección en silencio.
Con información de agencias