CIUDAD DE MÉXICO.- La forma de pagar en México está cambiando de manera gradual. Aunque el efectivo sigue siendo el medio más utilizado en la vida diaria, cada vez más personas optan por tarjetas bancarias, teléfonos móviles y aplicaciones para realizar compras rápidas, muchas de ellas sin contacto.
Datos recientes de Visa indican que aproximadamente tres de cada diez pagos con tarjeta en establecimientos ya se realizan mediante tecnología contactless, una cifra que ha crecido de forma constante en los últimos años.
Sin embargo, el uso del dinero en efectivo continúa siendo dominante. Estimaciones señalan que todavía participa en cerca del 80% de las transacciones cotidianas, lo que refleja que el país atraviesa una etapa de transición más que un cambio total en los hábitos de consumo.
Este proceso podría acelerarse con las iniciativas impulsadas por el gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum, que plantea ampliar el uso de pagos digitales en servicios clave como estaciones de combustible y casetas de peaje.
De concretarse estas medidas, previstas para implementarse a partir de septiembre de 2026, millones de personas tendrían que adaptarse a nuevas formas de pago, lo que transformaría no solo la manera de comprar, sino también la movilidad y el acceso a servicios en el país.
El avance tecnológico y las políticas públicas están marcando el ritmo de esta evolución, en un escenario donde conviven la tradición del efectivo y la creciente digitalización financiera.