NACIONES UNIDAS.- La intervención del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ante la Asamblea General de Naciones Unidas estuvo marcada nuevamente por la salida de numerosos representantes diplomáticos de la sala cuando el mandatario tomó la palabra.
El retiro dejó amplias zonas del recinto vacías durante uno de los discursos centrales de la Semana de Alto Nivel. Antes de comenzar, Netanyahu respondió a la protesta y dijo “si hay más cobardes morales que se quieran ir de la sala, que lo hagan ahora”.
Mientras algunos delegados abandonaban el recinto, simpatizantes de Netanyahu presentes en los palcos mostraron su respaldo con banderas y pines de Israel, además de aplausos y consignas a favor del primer ministro.
Netanyahu defiende ofensiva contra Irán
Durante su intervención, Netanyahu afirmó que la destrucción de las instalaciones nucleares de Irán fue “una de las decisiones más fáciles” que ha tomado como primer ministro, al considerar que de no haber actuado “todos estaríamos muertos”.
El mandatario israelí también respondió a las críticas de Reino Unido y Francia por la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania y cuestionó que ambos países acusen a Israel de colonialismo, al recordar su pasado colonial.
Cuestiona violencia de colonos en Cisjordania
Netanyahu minimizó la violencia cometida por colonos israelíes contra palestinos en Cisjordania, al referirse a sus responsables como “un puñado de jóvenes delincuentes”. Reconoció que algunos han talado olivos, provocado disturbios y provocado incendios, pero afirmó que no permitirá que tomen la justicia por su propia mano.
La presencia de Netanyahu en Nueva York también estuvo marcada por el llamado del alcalde Zohran Mamdani para que se ejecutara la orden de arresto emitida contra el primer ministro por la Corte Penal Internacional, que lo acusa de presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad relacionados con la ofensiva israelí en Gaza.
Netanyahu respondió acusando a Mamdani de “antisemita” y afirmó que no podía impedir su presencia en Naciones Unidas. El primer ministro también rechazó las acusaciones de genocidio en Gaza y sostuvo que Israel no cometió genocidio, sino que evitó uno.