HERMOSILLO, Sonora.- “Me dejaron solo. Quiero la máxima sentencia, cadena perpetua para quien resulte responsable”, clamó entre lágrimas Carlos Tapia, padre de Meredith, Medelin y Karla, las tres niñas asesinadas a balazos junto a su madre en una tragedia que ha conmocionado a la capital sonorense.
Dolor en la colonia Insurgentes
El velorio se lleva a cabo en un domicilio de la colonia Insurgentes, donde decenas de personas acompañan a la familia. Las gemelas Meredith y Medelin, de 11 años, reposan en ataúdes color rosa con sus fotografías encima. A su lado, en un féretro blanco, descansa su hermana Karla, de 9 años. En un ataúd azul está el cuerpo de su madre, Margarita, de 28 años.
Este miércoles, las gemelas debían graduarse de la primaria. En su lugar, sus nombres resuenan entre rezos y lágrimas. Carlos, el padre, relató entre sollozos que se enteró primero del asesinato de su exesposa y horas más tarde recibió la noticia que terminó por devastarlo: sus tres hijas también habían sido asesinadas.
Detienen a presunto responsable ligado al crimen organizado
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora informó que la Agencia Ministerial de Investigación Criminal detuvo a la pareja sentimental de Margarita, quien sería responsable del multihomicidio. El sujeto, identificado como presunto distribuidor de drogas, está vinculado con una organización criminal que opera en Hermosillo.
Las niñas fueron localizadas sin vida el sábado 5 de julio, mientras que el cuerpo de su madre fue hallado un día antes en el camino Hermosillo–Bahía de Kino, por integrantes del colectivo Buscadoras de la Paz.
Carlos Tapia, roto de dolor, exige justicia y que se aplique todo el peso de la ley. “Quiero que pague con cadena perpetua. Que no vuelva a pisar la calle”, declaró. La comunidad de Hermosillo, aún conmocionada, se une al clamor por justicia.