CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la permanencia de la frontera de Estados Unidos abierta a la importación de ganado mexicano dependerá de una responsabilidad compartida entre el Gobierno Federal y los productores pecuarios para evitar la propagación del gusano barrenador.
Durante su conferencia matutina, la mandataria respondió a cuestionamientos sobre la decisión del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que condicionó la reapertura de la frontera, prevista para el 24 de agosto, al monitoreo permanente de la situación sanitaria en estados como Sonora y Chihuahua, con la posibilidad de volver a suspender las importaciones si detecta un incremento en el riesgo por la plaga.
Sheinbaum explicó que corresponde al Gobierno proporcionar las herramientas, la información y las acciones sanitarias necesarias para contener la enfermedad, mientras que los ganaderos deben reforzar la vigilancia de sus animales. En ese sentido, destacó la importancia de revisar constantemente al ganado, mantener limpias las heridas y atender cualquier signo de infección, ya que el gusano barrenador se desarrolla principalmente a través de lesiones abiertas.
La presidenta recordó que las autoridades federales trabajan desde hace aproximadamente un año en coordinación con el sector ganadero para fortalecer las medidas de prevención y control. Asimismo, adelantó que en las próximas semanas iniciará una nueva etapa del programa de dispersión de moscas estériles, estrategia que comenzará en Tamaulipas y avanzará gradualmente de norte a sur del país para combatir la plaga.
Las declaraciones se producen después de que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) informara la primera liberación terrestre de 2.5 millones de moscas estériles en Chihuahua, ejemplares producidos en la planta ubicada en Metapa, Chiapas, como parte de la estrategia nacional para erradicar el gusano barrenador y mantener el acceso del ganado mexicano al mercado estadounidense.