CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum dio a conocer una iniciativa de reforma electoral que plantea transformaciones profundas en la composición del Congreso, el funcionamiento del árbitro comicial y el financiamiento público a partidos políticos. El proyecto busca modificar reglas clave del sistema democrático y será enviado al Poder Legislativo para su análisis y eventual votación.
Entre las propuestas centrales destaca la reducción del Senado de 128 a 96 escaños, así como ajustes en la integración de la Cámara de Diputados. Además, se contempla un recorte del 25% al gasto destinado a procesos electorales, junto con nuevas disposiciones para fiscalizar campañas y regular el uso de herramientas tecnológicas, incluida la inteligencia artificial, durante contiendas políticas.
La explicación técnica de la iniciativa fue presentada por la titular de la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y por Pablo Gómez, responsable de coordinar la comisión que realizó consultas previas para la elaboración del documento. Ambos detallaron que la propuesta pretende modernizar el sistema electoral, reducir costos y fortalecer mecanismos de transparencia.
El plan también contempla ajustes al funcionamiento del Instituto Nacional Electoral, con la intención de redefinir atribuciones administrativas y optimizar recursos. Según el gobierno federal, estos cambios buscan un modelo institucional más eficiente y acorde con los avances tecnológicos y las nuevas dinámicas de comunicación política.
De avanzar en el Congreso, la reforma implicaría modificaciones constitucionales y legales de gran alcance, por lo que requerirá mayorías calificadas y negociaciones entre distintas fuerzas políticas. El debate legislativo se perfila como uno de los procesos más relevantes del actual sexenio, debido a su potencial impacto en la organización de elecciones futuras y en el equilibrio de poder entre partidos.