El presidente del CCSP, Roberto Quijano, señaló que se debe medir el impacto que tendrán en las empresas antes de aprobarse.
TIJUANA, Baja California.- Las nuevas reformas laborales, como la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas, tienen que ser analizadas y pasar por un periodo de prueba en caso de ser aprobadas. Esto es necesario para medir el impacto que tendrán en las micro y macro empresas del país, consideró Roberto Quijano Sosa, presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California.
“No se trata de analizar la reforma en un contexto plano, sino de analizar cuáles van a ser las consecuencias de esa reforma, porque el hecho de reducir la jornada implica la disponibilidad de menos del 20% de la fuerza de trabajo, lo cual es bueno por los trabajadores, pero tenemos que ver el impacto en la empresa”, expuso.
Quijano Sosa aseguró que uno de los puntos principales de análisis será si las empresas contarán con el personal suficiente para cubrir los días en que algunos colaboradores no estarán disponibles, como los sábados y domingos.
“La mayoría de los mexicanos, de las familias, de los ciudadanos, tenemos nuestras actividades normales de lunes a viernes, vamos al cine, al parque, al restaurante, o realizamos actividades fuera de nuestros hogares los fines de semana. Entonces, esperamos que estos lugares estén abiertos esos días. Serán los primeros afectados, la primera propuesta es que el trabajador y la empresa se pongan de acuerdo con el horario”, añadió.
El presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California señaló que esta reforma podría ser aprobada hasta el próximo año, seguida del cambio de cinco días festivos a doce y el aumento del aguinaldo de dos semanas de sueldo a un mes.
Con información de Alan Ramírez