CIUDAD DEL VATICANO.- En un hecho sin precedentes desde el cisma anglicano de 1534, El rey Carlos III de Inglaterra participó en un servicio ecuménico junto al Papa León XIV en la Capilla Sixtina, marcando un nuevo capítulo en las relaciones entre la Iglesia de Inglaterra y la Iglesia católica.
Encuentro histórico en la Capilla Sixtina
El monarca británico, jefe de la Iglesia anglicana, y la reina consorte se sentaron en tronos dorados frente al fresco El juicio final de Miguel Ángel, mientras el pontífice y el arzobispo de York encabezaban la ceremonia.
El acto estuvo acompañado por música sacra interpretada por el coro de la Capilla Sixtina y coros reales del Castillo de Windsor y del Palacio de Saint James, simbolizando la unión espiritual entre ambas tradiciones.
Contexto de tensión para la monarquía británica
La visita ocurre en medio de un clima de controversia en Reino Unido por los vínculos del príncipe Andrés con Jeffrey Epstein, tras la publicación de las memorias de Virginia Giuffre.
Pese a la presión pública para retirarle sus títulos, el príncipe ha negado las acusaciones.
La visita, originalmente planeada antes de la muerte del papa Francisco, fue reprogramada para el Año Santo 2025, celebración que refuerza el mensaje de reconciliación entre las iglesias.