CIUDAD DE MÉXICO, México.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos aseguró en su acusación contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, que la facción criminal conocida como Los Chapitos habría intervenido de manera directa en la elección estatal de 2021 para favorecer su triunfo.
De acuerdo con el documento judicial, el grupo —presuntamente liderado por Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Ovidio Guzmán López— habría recurrido a secuestros, intimidación de candidatos y robo de boletas para influir en el proceso electoral en Sinaloa.
Presuntos acuerdos y coacción electoral
La acusación sostiene que, a inicios de 2021, Rocha Moya se reunió con líderes del grupo criminal, quienes habrían prometido garantizar su victoria. A cambio, el entonces candidato se habría comprometido a colocar en cargos públicos a funcionarios afines a la organización.
También se señala que uno de los implicados entregó listas con nombres y direcciones de opositores, lo que permitió —según la acusación— que fueran intimidados o forzados a abandonar la contienda. El día de la elección, presuntos sicarios habrían robado urnas y amenazado a votantes en casillas.
Control institucional tras la elección
El documento añade que, tras resultar electo, Rocha Moya habría sostenido nuevos encuentros con integrantes de “Los Chapitos”, donde se planteó que el grupo obtendría control sobre corporaciones de seguridad estatal para facilitar sus operaciones.
Asimismo, se menciona la presunta colaboración de mandos policiacos locales para detener a rivales del grupo criminal, con el objetivo de proyectar una imagen de control y reducción del delito en la entidad.
Las acusaciones forman parte del caso presentado en una corte federal de Nueva York contra Rocha Moya y otras nueve personas, y hasta el momento no han sido probadas en tribunales mexicanos.