WASHINGTON, Estados Unidos.– El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otras nueve personas por presuntos delitos de narcotráfico y tráfico de armas, en un caso radicado en el Distrito Sur de Nueva York.
De acuerdo con la acusación, los señalados habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa para distribuir grandes cantidades de drogas en territorio estadounidense. El expediente quedó a cargo de la jueza federal Katherine Polk Failla.
Señalan corrupción y complicidad
Entre los imputados también figuran Enrique Inzunza Cázarez, Enrique Díaz Vega, Dámaso Castro Zaavedra, Marco Antonio Almanza Avilés, Alberto Jorge Contreras Núñez, alias “Cholo”, Gerardo Mérida Sánchez, José Antonio Dionisio Hipólito, alias “Tornado”, Juan de Dios Gámez Mendívil y Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”.
El administrador de la Administración para el Control de Drogas, Terrance Cole, afirmó que el cártel no solo trafica drogas letales, sino que también recurre a la corrupción para sostener sus operaciones, lo que —dijo— pone en riesgo la vida de ciudadanos estadounidenses.
Mensaje de “cero impunidad”
Por su parte, el fiscal Jay Clayton sostuvo que los cárteles no podrían operar “tan libremente” sin el respaldo de funcionarios corruptos, por lo que advirtió que estas acusaciones buscan enviar un mensaje claro de que nadie está por encima de la ley.
Las autoridades estadounidenses reiteraron que continuarán presionando a las estructuras del narcotráfico y a las redes de apoyo institucional, tanto dentro como fuera de Estados Unidos, como parte de su estrategia para frenar el flujo de drogas.