CIUDAD DE MÉXICO, México.- El senador de Morena Enrique Inzunza Cázarez anunció que no acudirá a la sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, al argumentar que busca evitar que la oposición convierta el recinto en “un espectáculo”.
En un mensaje difundido en redes sociales, el legislador justificó su ausencia al señalar que no dará “ocasión a personeros de la derecha conservadora” de politizar la sesión, y aseguró que permanecerá en Sinaloa “a ras de suelo y con la frente en alto”.
Ausencia en momento clave
La decisión ocurre en un contexto especialmente delicado, ya que Inzunza forma parte del grupo de funcionarios señalados por autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico, en un caso que también involucra al exgobernador Rubén Rocha Moya.
En este escenario, su inasistencia no solo evita la confrontación política, sino también el cuestionamiento público en un espacio institucional donde podría haber sido llamado a dar explicaciones.
Críticas y costos mínimos
Aunque el senador argumenta una postura política, su ausencia tendrá consecuencias limitadas, ya que la normativa prevé únicamente sanciones administrativas menores, como el descuento de la dieta correspondiente al día.
Sin embargo, la decisión ha sido interpretada por críticos como una evasión en un momento en el que la rendición de cuentas resulta clave, particularmente ante acusaciones de alto impacto que han tensado la relación entre México y Estados Unidos.
Así, más allá del costo económico, la ausencia de Inzunza deja abierta la discusión sobre la responsabilidad de los funcionarios públicos de enfrentar cuestionamientos en los espacios legislativos, en lugar de evitarlos.