ANKARA, Turquía.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue trasladado de manera discreta a un avión militar durante su salida de Turquía, después de que autoridades estadounidenses recibieran información sobre una posible amenaza de asesinato vinculada con Irán.
La operación ocurrió el 8 de julio de 2026, luego de la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara. De acuerdo con información de Reuters y The Washington Post, Trump no regresó directamente a Estados Unidos a bordo del Air Force One que había utilizado para llegar al país, sino que fue llevado hasta un C-32A, una aeronave militar de menor tamaño.
El traslado se realizó de forma discreta mediante un vehículo utilizado habitualmente para servicios de catering. La maniobra habría tenido como objetivo dificultar que posibles atacantes identificaran el avión en el que realmente viajaba el mandatario. Mientras Trump era trasladado, el Air Force One despegó con periodistas y parte del personal de la Casa Blanca, funcionando como una posible aeronave señuelo.
La medida de seguridad se tomó en un contexto de creciente tensión entre Washington y Teherán. Según reportes de medios estadounidenses, Trump había manifestado que se encontraba entre los principales objetivos de Irán y que existían preocupaciones específicas sobre su seguridad. También se señaló que el nuevo avión presidencial donado por Qatar no contaba con algunas de las capacidades defensivas de las aeronaves presidenciales utilizadas anteriormente.
Funcionarios estadounidenses describieron posteriormente la situación como una respuesta a una amenaza considerada creíble contra la vida del presidente. La Casa Blanca, sin embargo, no había hecho públicos todos los detalles de la operación cuando ocurrió el traslado.
El episodio pone de relieve las medidas extraordinarias de seguridad implementadas alrededor del presidente estadounidense ante posibles amenazas extranjeras y ocurre mientras Washington mantiene una relación especialmente tensa con Irán.