NUEVA YORK, Estados Unidos.- Wall Street ha experimentado una jornada de fuertes pérdidas debido al creciente temor de una recesión en la economía de Estados Unidos, lo que ha generado pánico entre los inversores y ha afectado los mercados globales. El Nasdaq Composite, que llegó a caer hasta un 6% durante la sesión, logró moderar su caída a un 2.5% tras la publicación de un dato positivo sobre la evolución del sector servicios.
El desplome en Wall Street fue precedido por una jornada catastrófica en la Bolsa de Tokio, donde el índice Nikkei sufrió una caída del 12.4%, la peor desde 1987. Este colapso en los mercados asiáticos incrementó la presión sobre los inversores en todo el mundo.
El detonante del pánico se produjo el viernes anterior con la publicación de un informe laboral decepcionante en Estados Unidos. En julio, se crearon solo 114,000 puestos de trabajo, muy por debajo de los 175,000 esperados, y la tasa de desempleo aumentó dos décimas hasta el 4.3%. Estos datos fueron un golpe inesperado para los inversores que confiaban en la resistencia de la economía estadounidense frente a los altos tipos de interés sin caer en recesión.
La preocupación se intensificó ante la posibilidad de que la Reserva Federal mantenga las tasas de interés hasta septiembre, una decisión que podría agravar el enfriamiento económico. Algunos analistas incluso sugieren que podría ser necesaria una intervención previa.
Sin embargo, la situación se alivió ligeramente con la lectura del índice ISM del sector servicios, que mostró una mejoría al subir a 51.4 en julio desde 48.8 en junio. Esto calmó a algunos analistas pesimistas, con estrategas de ING señalando que “la situación parece aceptable, con una economía en crecimiento, creación de empleo y una inflación por encima del objetivo”.